Qué hacer con el Olaya Herrera

Qué hacer con el Olaya Herrera
Liberar el espacio que ocupa nos permitiría pensar en el desarrollo de varios proyectos

/ Juan Carlos Vélez Uribe

Medellín es quizá la única ciudad del país que cuenta con dos aeropuertos comerciales: el Olaya Herrera y el Aeropuerto internacional José María Córdova, que a pesar de estar en Rionegro sirve también a la capital del departamento.

Cuando se definió el sitio para un aeropuerto que le sirviera a Medellín, se tuvo en cuenta un terreno del Valle de Aburrá sin obstáculos topográficos en sus alrededores y donde la orientación de los vientos permitiera realizar operaciones aéreas sin dificultad. Luego de la visita de una misión norteamericana, se definió entonces que el lugar ideal era el sector de Las Playas, a siete kilómetros del casco urbano de lo que era Medellín.

Las primeras operaciones aéreas de la CCNA (Compañía Colombiana de Navegación Aérea), se practicaron en una pista no pavimentada de unos 980 metros de longitud en dicho campo de aviación, como le decían en la época. Con el pasar de los años, el aeropuerto se desarrolló, se construyó una pista de unos 2.500 metros de longitud y en 1985 se cerró para darle traslado a las operaciones comerciales al nuevo aeropuerto de Rionegro.

Posteriormente, se llevó a cabo un gran debate en la ciudad sobre qué hacer con este aeropuerto. Se decidió continuar con las operaciones aéreas comerciales de algunas rutas regionales, la operación de la aviación general y las escuelas de aviación. Por último, se concesionó, y hoy hace parte de la concesión de los aeropuertos de Antioquia, Córdoba y Sucre que opera la empresa Airplan.

Pero el debate con respecto a este terminal aéreo debe continuar. Es preciso seguir analizando qué debemos hacer con el Olaya Herrera. Del terreno que ocupaba inicialmente, y que ha sido propiedad de la Nación a través del Ministerio del Transporte, se desprendieron algunos lotes para la construcción de infraestructura que hoy le sirve a la ciudad. De allí salió el espacio para la construcción de la Terminal de Transportes del Sur y del Aeroparque Juan Pablo II. No sé si las instalaciones que hoy ocupa el batallón del ejército y otros terrenos aledaños también pertenecen a la Nación, pero la verdad es que el área de este aeropuerto equivale a algo más que 128 hectáreas, y hoy está ubicado prácticamente en todo el centro del Valle de Aburrá.

Ha llegado el momento de ir proponiendo el traslado de sus operaciones al aeropuerto de Rionegro y mirar la posibilidad de construir aeródromos en otras regiones del departamento, con el fin de que en un mediano plazo se puedan utilizar los terrenos que hoy ocupa el Olaya Herrera para el beneficio de la ciudad y sus habitantes. Liberar este espacio nos permitiría pensar en el desarrollo de varios proyectos. Primero, mejoraríamos la comunicación oriente–occidente, por ejemplo con la continuación de la calle 10, para descongestionar en parte a la carrera 80; podríamos construir allí más centros educativos y deportivos con muy buenos espacios para el disfrute de los ciudadanos e igualmente desarrollar proyectos de vivienda a través de alianzas público–privadas que le propicien a su vez unos réditos importantes al Municipio. Y hasta podríamos edificar allí un buen escenario para deportes motorizados, aprovechando lo que hoy son las pistas del aeropuerto.

En fin, mucho haríamos por la ciudad si logramos comprometer este espacio para su beneficio, dándole eso sí, una solución adecuada a los que hoy utilizan este aeropuerto, como son las aerolíneas comerciales, la aviación privada, la corporativa, la estatal, la militar y las escuelas de aviación.

Cuando se construya la segunda pista del Aeropuerto José María Córdova podremos tranquilamente pensar en reubicar allí la aviación comercial y también, porque así lo establece su Plan Maestro, construir unas muy buenas instalaciones para la aviación general (aviación privada y corporativa). Esperamos para esa época contar con el Túnel de Oriente, lo que facilitaría aún más las cosas. Las escuelas de aviación podrían a futuro operar en la zona de Santa Fe de Antioquia. Ello por la cercanía de ese municipio a la ciudad de Medellín, gracias al Túnel de Occidente.
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