Propuestas para disminuir el ruido

El viernes de esa misma semana, un comité integrado por los comerciantes pasó con un sonómetro por los diferentes establecimientos midiendo el ruido que emitían. Los residentes, a pesar de estar invitados, no se hicieron presentes, según lo manifestó el comité.

En su recorrido, la comisión encontró que Mama´s, Borboun, la Fonda del Lleras, Contraportón y el Parche Lleras estaban produciendo más ruido que los 45 decibeles permitidos, por lo que procedieron a pedirles que le bajaran al volumen. Según quienes realizaron el recorrido, los tres primeros locales hicieron caso de la sugerencia, mientras que Contraportón sólo la atendió cuando la policía llegó por tercera vez y el Parche, según dijo uno de ellos “es imposible”.

La intención de los comerciantes es realizar estos recorridos todos los fines de semana acompañados por los vecinos, para que sean estos quienes verifiquen el cumplimiento de las normas.

Todos estos resultados fueron presentados en un nuevo encuentro celebrado el martes 24 de mayo, en el que había varios comerciantes y algunos de los residentes. La idea de la convocatoria, promovida por la Corporación, era que salieran propuestas para atacar el problema del ruido.

Los vecinos manifestaron que además de los problemas que traen los locales también está la bulla de quienes salen de la rumba y se quedan en los carros.

Para controlar el ruido de los locales, los comerciantes pidieron tiempo, pues las soluciones de insonorización se demoran. Por lo pronto ofrecieron autorregularse, bajando el volumen hasta donde sea posible.

Para controlar el ruido de quienes salen de la rumba, Amparo Gaviria, presidente de la JAL de El Poblado, propuso concertar con los propietarios de negocios diurnos para que instalen cadenas que impidan parquear a los visitantes en las zonas duras que hay al frente de estos locales. La idea es evitar que los conductores y sus acompañantes se queden rematando en sus carros, pues ahí hacen más ruido.

Jorge Moreno, de la Corporación Zona Rosa, propuso buscar un acuerdo con el Centro Comercial Vizcaya para lograr tarifas de parqueo más baratas, e instalar un servicio de busetas que conectara el Lleras con el centro comercial que transporte a los conductores.