Programa Adopta un autor premia a cinco colegios

La primera institución premiada fue la Institución Educativa Presbítero Carlos Alberto Calderón, que adoptó al escritor Esteban Carlos Mejía

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Del lunes 16 al viernes 20 de marzo de 2015 se realiza la premiación de las cinco escuelas ganadoras del programa Adopta un autor, llevado a cabo el año pasado, en el marco de los Eventos del libro, por la Alcaldía de Medellín y la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra.

84 instituciones hicieron parte de la versión pasada de esta estrategia, que se realiza conjuntamente entre escritores, docentes y gestores, y busca promover la lectura entre los niños y jóvenes. Los colegios ganadores fueron elegidos por la apropiación que tuvieron con sus respectivos autores, y la innovación y creatividad al recibirlos en sus instalaciones. Cada uno será premiado con 50 galones de pintura para mejorar sus instalaciones y libros para sus bibliotecas.

Los cinco colegios ganadores fueron la Institución Educativa Presbítero Carlos Alberto Calderón, que adoptó a Esteban Carlos Mejía; la Institución Educativa Julio Ospina, que estuvo con Luis Fernando Macías; la Institución Educativa Sor Juana Inés de la Cruz, que acogió a Yolanda Reyes; la Institución Educativa Rodrigo Correa Palacio, que tuvo a Beatriz Correa en sus instalaciones, y la Institución Educativa Barrio Santa Margarita, que recibió a Mempo Giardinelli.

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Primera premiación

El lunes 16 de marzo a las 11 de la mañana, se realizó la primera premiación de las cinco escuelas ganadoras, en la Institución Educativa Presbítero Carlos Alberto Calderón, ubicada en la vereda El Llano del corregimiento de San Cristóbal.

El autor adoptado fue Esteban Carlos Mejía (quien también es columnista de Vivir en El Poblado), y en su visita, a finales de septiembre de 2014, los estudiantes montaron un set y le hicieron una entrevista, como si se tratase de un programa de televisión, en alusión a la carrera de Mejía en la televisión regional. “Cuando él salió de aquí, lo llamé a preguntarle cómo le había ido. Y el hombre no cabía de la felicidad”, aseguró Juan Diego Mejía, director de la Fiesta del Libro y la Cultura, quien felicitó y agradeció a los profesores y estudiantes.

Esteban Carlos Mejía comentó que su visita al colegio fue una experiencia extraordinaria. “La vida de un escritor es muy solitaria. Es estar ante un computador, una libreta o un cuaderno en silencio, tratando de que las voces en la cabeza salgan ordenadamente y no en montonera. Entonces cuando uno viene y se encuentra a gente tan joven que lo ha estado leyendo a uno, se emociona profundamente”, manifestó.

Que la mente vuele con la lectura

Por otro lado, Jhonny Zapata Montoya, docente de Ciencias Sociales y gestor de lectura en el colegio, contó que, para recibir al autor, los estudiantes más jóvenes leyeron las columnas quincenales de El Espectador que se titulan Rabo de paja, y los docentes, la auxiliar de la biblioteca y algunos estudiantes, las novelas I love you putamente y Mentirás al prójimo como a ti mismo.

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“Hay un lema que yo tengo, y es considerarse siempre un estudiante. Por el asunto del asombro y porque siempre hay algo que aprender. Creo que los mayores nos sentimos estudiantes cuando nos pasan estas cosas”, expresó Zapata, quien además dijo: “Que unas chicas y unos muchachos estén recordando lo que hicieron hace un año es la razón por la cual los docentes decimos que hay esperanza en la educación, y que sí vale la pena trabajar de esta manera”.

Anderson Correa, estudiante del grado octavo, contó que la experiencia fue muy buena. “Una recomendación de él fue que leyéramos y dejáramos que nuestra mente volara con eso”. Por otro lado, Laura Valentina Gómez, estudiante de décimo grado, afirma que estar con el autor fue muy enriquecedor. “Nunca nos llegamos a imaginar que esto fuera a tener unos frutos tan buenos. Nos enseñó a todos a desdibujar los ideales de cómo son los escritores o cómo se planean este tipo de eventos”, concluyó.