Primavera de becas

Primavera de becas
En los primeros meses del año se abren las convocatorias de becas para estudio y proyectos. Buscar oportunidades es un proceso de gestión individual

Raúl Mora, investigador y docente de la U.P.B, se fue en 2002 a realizar su maestría en educación en la Universidad de Illinois, becado por una institución internacional, después de un año de trabajo para obtenerla. Ocho años más tarde regresó al país con un doctorado y ahora hace parte del circulo de apoyo de personas ganadoras de la misma beca, como asesor y mentor exbecario.


Raúl Mora

Ese año, con Raúl, se fueron 35 personas. El año pasado, cerca de cien personas fueron aceptadas para su mismo programa. Raúl pudo enterarse sobre esta oportunidad porque trabajaba en un instituto de inglés en el que siempre se han promovido programas en el exterior, pero hoy las oportunidades para becas están más a la mano gracias a Internet. Esto facilita los procesos de postulación y divulga la abundancia de información y opciones, así lo asegura María del Rosario Torres, exbecaria y hoy directora de programas de Fulbright. Según Torres no es un proceso complicado, solo requiere tiempo y preparación. En el caso de estas becas, se trata de cumplir con los mismos requisitos que pediría una universidad en Estados Unidos: ensayo de postulación en inglés, examen, una hoja de vida coherente con los planes a futuro, cartas de recomendación, y un promedio académico por encima de 3.7. Pero lo más importante, dice Torres, es la capacidad de liderazgo y de impacto en Colombia, pues muchas becas exigen el regreso al país de origen para implementar el conocimiento en su propia tierra.
Raúl coincide con María del Rosario en que obtener una beca no es el camino más difícil, “a veces es la única opción que se tiene para acceder a una experiencia semejante. Es una bendición poder estudiar dos años sin pensar en trabajar o costearse el estudio”. Esto le permitió entrar al programa de doctorado en la misma universidad. Eric Nichols, uno de los asesores académicos de la Universidad de Indiana, explica que seguir adelante hacia un doctorado se facilita por tener el peso de una beca en la hoja de vida y porque la experiencia de un postgrado abre puertas a la investigación, a actividades extracurriculares relacionadas con el camino académico elegido y permite hacer contactos que sirven para dar buenas recomendaciones. Raúl recuerda que se preocupaba creyendo que no cumplía con el perfil, “por eso hay que empezar desde el pregrado, con buenas notas, vinculándose a comunidades académicas y grupos de investigación, escribiendo artículos, haciendo ponencias”, dice. Afirma que lo que más le aseguró la beca fue su ensayo de postulación o carta de propósito, la cual mostraba que tenía un plan de acción y un proyecto de vida vinculado a sus estudios. Nichols asegura que, aunque tener un proyecto de vida a largo plazo puede ser intimidante, solo hay que tener unas ideas tentativas. Los comités académicos que revisan estos textos son conscientes de que los planes cambian en el camino y “poner unas proyecciones en papel no quiere decir que al ganarte la beca estés atado a esa meta”.
Pero nadie llega a un posgrado por beca, de la mano de otro. Las oficinas de egresados y de relaciones internacionales de universidades locales, como Eafit y la Universidad Nacional, no llevan un registro de sus estudiantes postulantes, ni ganadores de becas. La coordinadora de relaciones internacionales en Eafit, Adelaida Lozano, explica que esto se debe a que es un proceso independiente del estudiante, aislado de la institución de pregrado. “La universidad programa charlas y conferencias informativas con diferentes programas. Luego el trabajo lo realizan los estudiantes y las cartas de recomendación son realizadas por los profesores de forma autónoma”, dice Adelaida. En materia de becas, sin importar el área en que se busquen, la clave está en atreverse.
Miguel Ángel Pazos, responsable antena en Colombia de Iberescena -fondo que beca proyectos escénicos con el apoyo de 11 países latinoamericanos para fomentar la danza, el teatro o el circo-, coincide en que este proceso es complejo, al tener que pasar por un filtro nacional y otro internacional. Pero lo más importante, asegura, es el impacto que un proyecto pueda tener a nivel latinoamericano, “es más importante tener un planteamiento novedoso que ser un artista consagrado”.
Entre otros proyectos novedosos se encuentran las Becas a la Creación Artística y Cultural 2012, dentro de la política de Convocatorias de Fomento y Estimulo a la Cultura y al Arte de la Secretaría de Cultura de Medellín. Este programa, uno de los más esperados por el sector cultural de la ciudad, publicará los pliegos informativos en la página web de la Alcaldía.


Más becas y créditos condonables
Instituciones como el Colfuturo y el Icetex ofrecen la posibilidad de estudiar con créditos. Un porcentaje de estos pueden ser condonables, convirtiéndose en becas. Además, el Icetex administra, en virtud de la Ley de Educación Superior (ley 30 de 1992), la oferta de becas hecha por organismos internacionales e instituciones de educación superior extranjeras.

Esta oferta es el resultado de convenios con 54 gobiernos y 60 instituciones del mundo. Entre los principales oferentes de becas están Argentina Canadá, Japón, España, India, China y la OEA. Según los datos del Icetex, entre 2006 y 2011 se concedieron 4.981 becas de las cuales han sido asignadas el 6 por ciento para especialización, 26 por ciento para maestría, 4 por ciento para doctorado, 16 por ciento para pasantías, 28 por ciento para cursos cortos y 20 para otros. La divulgación de ofertas se hace en www.icetex.gov.co.