Casi un año se tomó la investigación para desmantelar una red criminal, en la que participaban 7 uniformados
Los 26 capturados ya están a buen recaudo de las autoridades judiciales. Foto Juan David Caicedo

Por Daniel Palacio Tamayo
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En la última semana de septiembre del año pasado la Policía ejecutó un megaoperativo en contra de la explotación sexual y la distribución de drogas en varios hostales y en apartamentos en los alrededores del parque Lleras y en Poblado Centro. Las autoridades tenían identificados los lugares y el modus operandi, sin embargo, ese viernes en la noche cuando adelantaron la acción, misteriosamente no encontraron nada, excepto el caso de unos apartasuites, cerca al parque de El Poblado, donde hallaron a una menor de edad acompañada de varios extranjeros. A diferencia de los primeros allanamientos, la información de este lugar únicamente la tenía el comandante de ese operativo.

Para Jaime Mejía, concejal de Medellín y quien preside la comisión accidental sobre este fenómeno, esta era una de las evidencias de que la Policía estaba permeada por manzanas podridas que servían a grupos delincuenciales.

En efecto, esta semana, cuando se presentaron los resultados de la operación denominada Zafiro, 7 patrulleros de la policía estaban entre los 26 capturados pertenecientes a la banda de La Raya, que hace parte de la Odín (Organización delincuencial integrada al narcotráfico) La Unión con su centro de operaciones en Itagüí.

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“Estos uniformados lamentablemente pasaban información sobre operativos que nosotros íbamos a adelantar en diferentes ocasiones, por omisión no hacían nada de la misionalidad que nos corresponde. Lo más importante es que se denunció, se investigó y los capturamos. Tenemos manzanas podridas, los estamos capturando y llevando a la justicia”, afirmó el comandante de la Policía Metropolitana, general Óscar Antonio Gómez,

El general Gómez indicó que la operación Zafiro contó con un alto porcentaje de labor investigativa, seguimientos y vigilancia para obtener el material probatorio suficiente para judicializar a sus hombres, principalmente por los delitos de concierto para delinquir, tráfico y porte de estupefacientes, concusión, cohecho, entre otros. Según el secretario de Seguridad de Medellín, Gustavo Villegas, tras este operativo, la banda queda desarticulada “en una proporción muy alta”.

De acuerdo con las autoridades, estos uniformados además de suministrar información a los delincuentes sobre operativos tampoco atendían las órdenes de sus superiores. “Cuando se les daba alguna instrucción, ellos no operaban”, explicó Villegas.

En el operativo se encontraron más de 3 mil dosis de toda clase de estupefacientes como pastillas sintéticas, marihuana y cocaína, que según las autoridades eran comercializadas en su mayoría a extranjeros y otras personas que visitan este tradicional sitio de rumba a domicilio en hostales y residencias.

“Esperamos que las acciones continúen, hay unos operativos adicionales que tienen que ver con el control de extranjeros y la explotación sexual en establecimientos porque estamos buscando que se recupere el buen nombre de este sitio”, afirmó Villegas.

Desde ya el comandante de la Policía Metropolitana anunció en compañía de la Fiscalía seccional una segunda parte de esta investigación, en la que no descartó más capturas, que ayudarán a esclarecer casos como el homicidio de un extranjero el año pasado en la Zona Rosa de El Poblado.

Luis Guillermo Orejuela, director de la Corporación Zona Rosa, calificó estas acciones como muy positivas, pues en su consideración es evidencia suficiente de que las autoridades se tomaron en serio las problemáticas del parque. “El mensaje es que estamos actuando con el que esté metido, no importa si es un empresario, policía o el que sea. El que esté involucrado va a caer, por eso hay que apostarle a la legalidad. Si hay empresarios haciendo cosas malas, pedimos que actúen con toda la rigurosidad”.

Para el concejal Mejía, “tenemos que reforzar la inteligencia y la contranteligencia para sacar policías que estén al servicio del crimen”, por eso se intensificará la articulación entre las diferentes instituciones de seguridad y la Policía, de tal forma que se pueda contrarrestar el control territorial que pretenden tener algunas bandas criminales sobre diferentes puntos de la ciudad.