Han pasado algo más de tres años desde la tragedia del edificio Space. Y unos meses después de ser absuelto en primera instancia el curador que otorgó licencia de la torre del edificio volvió al cargo.
curador space

Por Daniel Palacio Tamayo
 
Una primera tragedia fue la caída del edificio Space, pero el segundo capítulo continúo con los problemas estructurales que se detectaron en otras urbanizaciones construidas por CDO en la ciudad y que terminaron por afectar a por lo menos 4 mil familias. Es por esto que las miradas se focalizaron no sólo en la empresa constructora sino en las autoridades que otorgaron las licencias de construcción, es decir, los curadores.

Para el caso de Space, dos de los curadores Carlos Alberto Ruiz y Eliney Francis Llanos por quienes pasaron los planos de las diferentes etapas del conjunto residencial se tuvieron que someter a un juicio que se extendió por tres años en el que la Fiscalía los acusó de prevaricato por acción que le podría dar, según el código penal colombiano hasta 144 meses de prisión por emitir un concepto contrario a la ley.

En el proceso, el ente acusador encontró que por la curaduría segunda, a cargo en su momento de Ruiz y Llanos, también pasaron más licencias de CDO de otros edificios que también presentaron problemas estructurales como Colores de Calasania.

Tras los alegatos en juicio, el pasado 20 de septiembre de 2016, un juez absolvió en primera instancia a los dos curadores que estaban vinculados con el proceso penal, que había iniciado con la afirmación de la Fiscalía de que los curadores habían violado 82 ítems de las normas de sismorresistencia en por lo menos 13 oportunidades.

La ciudad antes del colapso del edificio Space también estaba atravesando por otro capítulo relacionado con el auge inmobiliario que ponía en el centro de la polémica a los curadores. Las licencias de las denominadas “falsas VIP” también tenía en entredicho la labor de estas personas que son privados que ejercen funciones públicas; figura que fue creada para ayudar a las dependencias municipales de planeación en la gestión del ordenamiento urbano.

Cambios en las curadurías ¿no hay preparados?
Es así como con el proceso penal que cursaba contra Carlos Alberto Ruiz, en ese momento curador segundo, se tuvo que apartar del cargo; en septiembre de 2014 se dio por terminada el periodo (en provisionalidad) de la arquitecta Gloria Inés Tobón Gutiérrez, quien estaba a cargo de la curaduría cuarta; en tercera, y única en propiedad, está la curadora Ángela María Restrepo, quien suplió temporalmente las vacantes de la segunda y la cuarta, mientras surtían los procesos para la selección de los demás profesionales para que estuvieran al frente de las otras tres curadurías de Medellín.

En 2014 y 2015, la Alcaldía de Medellín realizó con la Universidad Nacional un concurso para elegir curadores. Ambos fueron presentados como la posibilidad de tener personal idóneo que se encargaría de estudiar, tramitar y expedir las licencias de construcción acordes con el POT de 2014. Sin embargo, en ambas oportunidades, el concurso fue declarado como desierto pues ningún participante superó el puntaje mínimo requerido.

Con la llegada del nuevo gobierno municipal, gremios y ciudadanos reclamaban a la administración local por los traumatismos y lentitud que se estaba generando en la dinámica constructora de la ciudad a raíz de la interinidad de 3 de los 4 curadores de Medellín; por lo que la Alcaldía abrió un nuevo concurso, esta vez con la UPB y que fue anunciado a la ciudadanía el 23 de septiembre de 2016, tan sólo tres días luego de la exoneración de los cargos al curador Ruiz.

Con relativo hermetismo se cumplieron las etapas estipuladas en el concurso de curadores, hasta que se conoció en la parte final del mismo, que era Carlos Alberto Ruiz, conocido como el curador de Space, el único ganador de la prueba de conocimiento y que por tanto sólo quedaban dos caminos: o que renunciara o que no fuera posesionado por el alcalde Federico Gutiérrez.

Gutiérrez, buscó por medio de diferentes declaraciones en medios de comunicación que Ruiz desistiera de seguir en el concurso aduciendo que era una ofensa para las víctimas. Sin embargo, el ex curador segundo le pidió respeto al primer mandatario y aseguró que seguiría vinculado al concurso que había sido convocado por la propia Alcaldía al que se había podido vincular por haber sido exonerado en primera instancia.

Vencidos los términos, la Secretaria General de Medellín, explicó que no quedaba más alternativa que declarar a Ruiz como ganador del concurso, porque de lo contrario, “el Alcalde estaría exponiéndose a faltas disciplinarias y delitos por omisión de los deberes”, explicó la funcionaria, quien agregó “una vez se le notifica al curador él tiene 30 días calendario para decidir si acepta o no acepta. En caso de que acepte, se posesionaría ante el alcalde o el alcalde encargado”.

Ruiz, quien durante el proceso adujo problemas de salud por lo que no asistió a varias audiencias, ahora asegura que consultará con su familia si está o no en condiciones de regresar al cargo. De Vivero reconoció que no se conocen inhabilidades contra Ruiz, pero que para posesionarse como curador “él tendrá que entregar los antecedecentes disciplinarios de la Procuraduría y fiscales Contraloría. Ahí nos daremos cuenta si tiene inhabilidad o no”, concluyó la funcionaria.

Desde la administración municipal explicaron que aún no es claro qué pasará con las curadurías que están vacantes, pues esos puestos podrían esperar a que la Superintendencia nombre a alguien, hacer un nuevo concurso o esperar a que la llamada Ley Antispace que contempla una nueva forma de elegir curadores, entre en vigor.

Por su parte, las víctimas de CDO, como Ángela Cantor, han calificado este capítulo como una patada. “El señor Ruiz es un cínico total, porque él sabe que no tenía porque firmar la licencia para esos edificios. No es Space, son 4 mil familias. Está pasando por encima de cada una de ellas y de los muertos que dejó en esa situación”, afirmó la hermana de una de las víctimas fatales de Space, quien agregó que también están solicitando al Consejo Profesional de Arquitectura que se exprese a favor o en contra de la labor de Ruiz, lo que podría frenar su aspiración.

Cantor también cree de Ruiz posesionarse como curador, todo proyecto inmobiliario aprobado por él, quedaría estigmatizado.

Además de la pregunta obvia de si Ruiz declinará a último momento de posesionarse como curador tras un juicio contra una constructora en la que él estuvo en el banquillo de acusado pero también se declaró víctima por tener un apartamento en Space, quedan otras como: ¿de abrirse el concurso para curadores antes del fallo de primera instancia se hubiera evitado todo esto? ¿Por qué sólo una persona ha ganado la prueba técnica? ¿no hay personal idóneo en Medellín? ¿hasta cuándo seguirá la interinidad de las otras curadurías?

Vivir en El Poblado intentó comunicarse con el curador Ruiz pero no fue posible.