Parques como por arte magia

 
 

Según se enteraron luego, el parque es el producto del pago de obligaciones urbanísticas de un constructor con el Municipio. “En Planeación nos explicaron que en la Loma de los Parra se construirían varios parques. Otro parque que se hará pronto quedará en un lote entre la 29AA y la 29B, a una escasa cuadra del que ya se construye, también como pago de obligaciones urbanísticas”, explica Hilda Escobar, líder comunitaria del sector. La comunidad afirma que no está en contra de los parques, pero no entiende por qué el Municipio permite la construcción de 4 parques y una placa deportiva que hoy tiene El Garabato a menos de 2 cuadras de distancia uno del otro, sin preguntarles sus necesidades de recreación, y cuando hay otros sectores cercanos, como El Hoyo, que carece de un adecuado espacio público. “Además la gente teme que estos parques se conviertan en sitios para el consumo de drogas, alcohol y baño público para las mascotas”, dice Hilda Escobar.

La Jal pide que la Alcaldía consulte

Amparo Gaviria, Presidenta de la Junta Administradora Local, reafirma que El Poblado pide a gritos que la Alcaldía concerte con la comunidad qué necesita y dónde puede construir estos espacios públicos y parques.

“Las lomas siempre han reclamado estos lugares, pero se requiere una mejor distribución. No basta con poner un parque donde los constructores quieran, sino que se logre beneficiar a toda la comunidad, tanto a los estratos bajos como a los altos. No se trata de invertir por invertir, así sean compensaciones, porque son recursos del Municipio que deben ser justificados con la realidad de las comunidades”, afirma la edil. Gaviria pone de ejemplo el caso del parque que construirán en el Tesoro La Virgen, donde la Secretaría de Obras Públicas, los constructores y la comunidad se reunieron en una mesa de trabajo para concertar las características del parque acorde con las necesidades de los residentes del sector.

Planeación

La Unidad de Monitoreo y Control de Planeación explica que el pago de las obligaciones urbanísticas puede darse de varias maneras: en dinero, construyendo espacio público en el mismo lugar o en otros sectores. El procedimiento es que la empresa propone a Planeación el tipo de pago de obligaciones y el lote a construir como espacio público. Planeación revisa la viabilidad de la propuesta, de acuerdo con las normas vigentes y plantea las modificaciones necesarias, basándose en criterios de la población que allí se asienta y la extensión del parque.

Sin embargo, Planeación asegura que “la empresa no está en la obligación de socializar a la comunidad estas propuestas; no hay un rubro destinado para este fin y es la comunidad a través de sus organizaciones sociales, quien debe preguntar a Planeación los proyectos que se desarrollarán en su sector. Entonces se les brindará toda la información que necesiten y se incluirán las sugerencias al proyecto”. Monitoreo y Control afirma que para modificaciones de adecuación y amoblamiento recreativo establece contactos para que la comunidad se comunique con el Inder y la Empresa de Desarrollo Urbano, las entidades encargadas de estas obras.

No obstante la respuesta de Planeación, la comunidad se queja de que precisamente esta falta de socialización de quienes construyen sus espacios públicos y zonas recreativas, ha hecho que muchos parques queden inutilizados, porque cuando la comunidad aporta sus propuestas, ya es demasiado tarde para incluirlas en la obra. “Esta es la causa de que haya el desequilibrio de espacio público en El Poblado, donde unos tienen mucho y otros no tienen nada”, según afirma Elvira Mesa, líder tradicional del barrio El Garabato.