Oportunidad para no tragar entero

Ojo al POT
Oportunidad para no tragar entero
La meta de la Alcaldía es que el proyecto sea radicado en octubre

Está cerca la discusión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y la ciudadanía debe estar preparada para opinar e intervenir a tiempo y en lo que sea posible, para evitar que se apruebe algo que pueda afectar los intereses de todos.

Al menos este es el llamado que hacen los funcionarios de la Alcaldía para fomentar la participación de la comunidad en cada uno de los puntos a discutir.

Este plan de ajuste y revisión del POT tendrá una vigencia de por lo menos 10 años, así que lo que este año se entregue será determinante para medir el modelo de ciudad en el mediano y largo plazo.

El director de Planeación Municipal, Jorge Pérez, expresa que “la gran apuesta de esta ciudad es encontrar un camino para no urbanizar más las laderas, para no destruir más los ecosistemas, para no construir en áreas de alto riesgo”.

Según él, las grandes obras que la ciudad ha construido en el tiempo, como su sistema de infraestructura de servicios públicos o transporte colectivo y todas las dotaciones de equipamientos y espacios públicos, deben estar rodeadas de áreas urbanas con vivienda y hábitat consolidado, para que los ciudadanos tengan acceso a ellas. “Hoy muchos de quienes vivimos en Medellín habitamos en periferias que no nos permiten tener acceso a los equipamientos, a los espacios públicos”, dice.
Otro de los ejes centrales de este plan tendrá que ser irremediablemente El Río como corredor (el Parque del Río) tanto para la ciudad como para el Valle de Aburrá.

A este tendrán que sumarse las operaciones urbanas en la zona norte del río, desde Moravia hasta los límites con Bello; los corredores de renovación urbana como el distrito de la innovación, donde están la U. de A., el Jardín Botánico, el Parque Norte, Explora y el sistema de salud.

La Alcaldía también plantea que tendrá que pensarse en corredores como la quebrada La Iguaná y todo el sistema universitario asociado, así como en intervenciones en La Bayadera, Corazón de Jesús, La Alpujarra 1 y 2 , Calle Nueva, Niquitao y “un proyecto que es gigante, que es el Centro de la ciudad. Esa es la gran apuesta que tenemos que lograr como sociedad. Por un lado para resolver los conflictos y dificultades que hay allí, pero, además, para capitalizar el inmenso atributo que es tener un Centro con la riqueza cultural, físico espacial y urbana como el nuestro”, afirma Pérez.
Otro eje más al sur será el entorno occidental, sobre la avenida Guayabal desde el aeropuerto hasta el río.

Ante este panorama, la meta que se ha impuesto la Alcaldía es tener resuelto este tema en octubre, cuando se deberá radicar el Plan de Ordenamiento Territorial para aprobación en el Concejo de la ciudad.

Un diagnóstico inicial
Por su parte, el presidente del Concejo de Medellín, Nicolás Albeiro Echeverri, ha pedido celeridad a la administración municipal para que el Plan sea radicado lo antes posible pues, según él, los corporados necesitarán de no menos de 60 días para discutirlo.

“Nos preocupa el tiempo porque en octubre tenemos también la aprobación del presupuesto y estos son dos temas que requieren mucho análisis”, advierte Echeverri.

En reciente intervención en la Alcaldía sobre este tema, el concejal también recordó algunas cifras que dan cuenta de la situación en la que se encuentra la ciudad: “En el 2 por ciento del territorio de Antioquia, que es el área metropolitana, está el 70 por ciento de la población; consumimos 480 mil metros cúbicos de agua (solo producimos el 3%) y 6.000 toneladas de alimentos (solo producimos el 3%); tenemos casi 50.000 viviendas en alto riesgo, y 3.8 metros cuadrados de espacio público por habitante, cuando los estándares están entre 10 y 15 metros cuadrados”. Estos datos, según él, se unen al crecimiento de la población, que a su vez aumenta el perímetro urbano, la erosión y el riesgo; hace crecer el transporte y disminuye, por tanto, la velocidad y la calidad del aire. “Como tenemos un territorio particular (no plano) los vientos no se renuevan. Al tiempo que perdemos flora y fauna, ganamos en temperatura”, concluye el concejal.

Amenazas
Ante este escenario la Alcaldía sigue presentando el Cinturón Verde como una gran solución para definir de una vez por todas el perímetro urbano, pero la administración municipal reconoce que este proyecto tiene amenazas como la situación de las familias que viven en zonas perimetrales altas y que dependen de esa ‘ruralidad’ para el engorde de animales. Así como el crecimiento sin aparente control de viviendas con precios exorbitantes en las partes más altas de El Poblado.

En esta discusión también surge una pregunta fundamental ¿Cómo evitar que el nuevo POT dé margen a interpretaciones diversas, como esas que han permitido a las curadurías urbanas otorgar licencias de construcción que generan controversia? Sobre esta posibilidad, dice el director de Planeación, Jorge Pérez: “Se tendrán que diseñar estrategias para evitar que una vez estén listas las directrices del POT no se tengan márgenes muy amplios para interpretación de las normas, para que no ocurra lo que ha venido ocurriendo en los últimos años en la ciudad, sobre todo con el tema de la construcción de vivienda”.