Sahar Ebadi vive cerca del centro comercial Santafé, en una unidad residencial cuyo entorno se compone de una quebrada y un pequeño parque, pensado para el tiempo libre de los vecinos. Pero, dice, contrario a lo esperado, el sitio es frecuentado para consumo de drogas. “Algunas veces llegan hasta 10 carros y bloquean la vía para los residentes. Usualmente comienzan a las 6 en tarde”, reportó.