Ha evidenciado buena fe y ganas de acertar, pero también falta de experiencia y de competencia. Poco liderazgo y mucha arrogancia. Oídos estrechos a críticas constructivas, en especial a lo largo de la anterior administración

/ Juan Carlos Franco

Algunos optimistas incorregibles esperábamos que -por fin- después de tantos meses de silencios y mensajes confusos por parte de Fonvalmed, ya nos iban a dar la buena noticia de la reactivación de trabajos en el cruce de Los Balsos con la Inferior.
Ahora resulta que no. Que se nos desbordó el optimismo. Porque no solo el túnel tiene problemas, también el puente. Puente que ya estamos usando desde hace 6 meses, al parecer corriendo riesgos importantes.

La promesa básica de Fonvalmed, y el concepto central de Valorización, es que, a cambio del dinero aportado por muchos propietarios de predios, la entidad nos iba a construir unas obras modernas, bien diseñadas, que nos iban a descongestionar y que nos iban a permitir “pasar más tiempo con la familia”, como de forma tan optimista y cándida pregonaba su publicidad.

Y, lo más importante, que gracias a esas obras los valores de nuestros predios iban a aumentar.

O sea, una especie de contrato en el que cada parte se comprometía a algo. Dinero a cambio de infraestructura. Y nosotros, los contribuyentes cumplimos. Incluso en medio de tanta polémica por ciertos diseños mal concebidos y peor ejecutados, pagamos y cumplimos. Y Fonvalmed, al menos en algunas obras, claramente no cumplió, en materia grave.

Muchas cosas se han dicho. Que el primer contratista falló, que el segundo no imaginó el desastre que heredaba, que la interventoría poco se pronunciaba, que los estudios estaban desactualizados, que el suelo era peor de lo esperado…

Todo lo anterior es cierto y ratifica que la responsabilidad recae únicamente en Fonvalmed. Porque como dueño del proyecto aprobó los diseños y seleccionó a los contratistas. Y porque tenía el encargo de invertir óptimamente nuestro dinero.

A lo largo de todo este proceso, Fonvalmed ha evidenciado buena fe y ganas de acertar, pero también falta de experiencia y de competencia. Poco liderazgo y mucha arrogancia. Confianza ciega en sí mismos y oídos estrechos a críticas constructivas, en especial a lo largo de la anterior administración.

Es inaceptable que ofrezcan como justificación de ciertas metidas de pata graves que los estudios de tráfico y movilidad estaban desactualizados. Cuando justamente esta es una de las advertencias que más le repetíamos muchos a Fonvalmed antes de iniciar las obras.

Así las cosas, estimada Fonvalmed, es urgente trabajar en dos frentes paralelos para recomponer las cosas.

El primero, obviamente, es el frente técnico-jurídico-financiero, de modo que la obra se encarrile de nuevo. A la mayor brevedad posible. Ya se tienen los diagnósticos, hay que aplicar cuanto antes las soluciones. ¡Demuestren liderazgo!

Y el segundo, es el frente de recomponer relaciones y rendirle cuentas a la comunidad. Hace falta, para empezar, una sesión de excusas públicas. Es lo mínimo. Por nuestro tiempo y dinero perdidos, el polvo, el ruido, el mayor consumo de combustibles, la afectación de vías alternas, etcétera.

Y claro, por la desvalorización de muchos predios vecinos a la fracasada obra. Qué triste situación, no solo incumplir la promesa básica de valorizar, sino llegar a que las propiedades de muchos contribuyentes pierdan valor...

Señor Alcalde, aunque Usted seguramente ya lo tiene muy claro, aunque Usted recibió un problema ya muy avanzado, nosotros como comunidad de usuarios, electores y contribuyentes, esperamos que tome medidas contundentes para que esto no vuelva a ocurrir.
Que las obras en construcción o las que aún no se inician sean impecables en todo sentido. Y, si es necesario, que se aplacen algunas mientras se actualizan los estudios y se aseguran de que no van a quedar tan cortas como varias de las que ya hemos recibido. Es lo mínimo.
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