Ocho puntos enfermos de la quebrada La Presidenta

La reciente intervención de EPM detectó una red obstruida. La tarea no termina pues hay siete puntos de descargas de aguas contaminadas

EPM investigará de dónde proviene la descarga de aguas contaminantes

Por Catalina Peláez

Tenían razón los habitantes de Patio Bonito, vecinos de La Presidenta, cuando decían que la quebrada olía mal, muy mal, y que su color natural ya no era el mismo. En una inspección, EPM encontró que un aliviadero –estructura hidráulica que separa las aguas residuales de las de lluvias– estaba taponado. “Nuestros usuarios vierten basuras, palos, rocas, piedras y otros elementos que obstruyen estos aliviaderos”, explica León Arturo Yepes, jefe Unidad Operación y Mantenimiento de Aguas Residuales de EPM.

A lo largo de la quebrada La Presidenta hay 12 aliviaderos de los 1600 con los que cuenta el sistema de la ciudad; asegura el funcionario que destaponar un aliviadero le cuesta a la compañía alrededor de 100 mil pesos.

Como si fuera poco
Comenta también Yepes, de EPM, que en el recorrido encontraron vertimientos de aguas residuales, aquellas que resultan después de haber sido utilizadas en viviendas, comercio, fábricas, en actividades ganaderas, y que por lo general están sucias y contaminadas porque llevan grasas, detergentes, materia orgánica, residuos de la industria, herbicidas, plaguicidas y en algunas ocasiones sustancias tóxicas.

“Identificamos siete descargas; tenemos que investigar de dónde vienen esas aguas. Es una tarea dispendiosa porque hay que ir a buscar quién es ese usuario que construyó la conexión errada por donde se está haciendo el mal vertimiento”, señala el funcionario.

Una conexión errada es un empalme de una acometida de aguas residuales sobre la red local de aguas lluvias o un empalme de una acometida de aguas lluvias sobre la red local sanitaria o de aguas residuales. “EPM no sanciona; contacta al usuario y le dice que debe corregir la conexión errada, también, le copia ese comunicado al Área Metropolitana para que como autoridad ambiental le exija cumplimiento al usuario”.

“Afortunadamente de nuevo puedo dormir con la ventana de mi cuarto abierta,
porque imagínese con estos calores y uno con todas las ventanas de la casa cerradas”
Tras la intervención de EPM en La Presidenta, hoy Marleny Garzón, habitante de la urbanización Fuerte Ventura, vecina de la quebrada puede decir: “Ya no estamos sintiendo ese olor tan espantoso, nauseabundo. El portero del edificio estaba muy angustiado y me decía: Doña Marleny, qué pena con la gente, ¿será que piensa que soy yo el que huele mal?”.

“Afortunadamente de nuevo puedo dormir con la ventana de mi cuarto abierta; imagínese con estos calores y uno con todas las ventanas de la casa cerradas”, dice Marleny.