Nos hicimos mucha falta

Proponemos un periodismo independiente, ajeno a intereses que no coincidan con el propósito de hacer de Medellín y El Poblado un lugar donde todos vivamos bien.

Medellín sintió que perdía algo que le pertenecía y no se resignó. De manera espontánea, sin que de por medio hubiera nada distinto al deseo de contribuir a la construcción de una mejor ciudad, casi desde el momento del cierre de Vivir en El Poblado, en enero de 2017, un amplio número de ciudadanos comenzó a trabajar para hacer posible su renacer.

Usamos la palabra ciudadanos a propósito. Porque ser ciudadano implica, en alguna forma, hacerse responsable del destino de su ciudad. Y este grupo de personas asumió a fondo lo que pensó era la mejor manera de hacerlo: dando vida de nuevo a un medio que durante veintisiete años se distinguió por hacer un periodismo independiente, ajeno a intereses que no coincidan con el propósito de hacer de Medellín y El Poblado un lugar donde todos vivamos bien.

El periódico ha tenido unos sutiles ajustes en el diseño para ponerlo a tono con las nuevas tendencias del mejor periodismo escrito del mundo. Una publicación refrescante, ágil, bonita, pero también seria y confiable, donde el lector de cualquier edad pueda encontrar lo que le gusta o le interesa. Como es nuestra tradición la portada seguirá dedicada a una obra de arte.

Nos entendemos como generadores de contenidos para los diferentes canales que hoy ofrece la tecnología. Además del impreso nuestros lectores tendrán actualización permanente a través del portal y de las redes sociales. En la difusión de noticias a través de medios digitales continuaremos tan rigurosos como lo hemos sido con la información impresa.

Nuestros principios son los mismos que Julio César Posada definió desde 1990 cuando circuló la edición número uno: Vivir en El Poblado trabajará por hacer de este, nuestro lugar en el mundo, un buen lugar para vivir; lo cual exige estar informado oportuna y verazmente.

Vivir en El Poblado continuará promoviendo la participación de los ciudadanos en las decisiones que tienen que ver con la administración y con el futuro de la ciudad, a través de los mecanismos establecidos en nuestra Constitución. Seguirá trabajando por el desarrollo de una cultura ciudadana fundamentada en el respeto a la ley, en la tolerancia y en la inclusión social; en la valoración del esfuerzo y en la aceptación de la diversidad. Seremos como siempre lo fuimos promotores del valor del tiempo libre. Como esa ha sido nuestra vocación, durante este año y medio nos sentimos en el vacío. ¡Nos hicieron mucha falta nuestros lectores!