No más garrote

Ciclistas recreativos, profesionales y aficionados alzaron su voz
No más garrote
Fue masiva la asistencia de los deportistas a la marcha / montada del 6 de octubre

Sin garrote, al contrario de como se les enfrenta su enemigo (“el del garrote”), pero sí armados con sus bicicletas y solidaridad de equipo, se manifestaron más de 800 ciclistas para llamar la atención de las autoridades sobre la crítica situación de inseguridad que viven a diario en sus recorridos por Las Palmas.

Vestidos con camisetas blancas, los deportistas pedalearon 13 kilómetros para decir “No más Robos a Ciclistas”. En la marcha /montada, tal y como la definieron sus organizadores, recogieron 623 firmas que acompañarán la propuesta que les presentarán a las autoridades, con el fin de que se establezcan nuevamente cuatro puntos fijos de presencia policial a lo largo de la vía Las Palmas y hasta Chacaltaya. “La idea es que vuelvan a instalar los puntos fijos de seguridad que había antes: los de La Estación –cerca a la discoteca Capital–, Chuscalito, la Cola del Zorro y Miradores. De Chacaltaya hacia arriba lo maneja el CAI”, dice Alejandro Lopera, uno de los organizadores.

Corredores de grandes ligas y viejas figuras del ciclismo como Antonio Londoño y Abelardo Ríos, quienes en su momento hicieron gestas dentro y fuera del país, no dudan en afirmar que el problema del robo de las bicicletas no es nuevo. “Yo tengo 58 años, cuando tenía 16 años me pegaron cuatro puñaladas para robarme una bicicleta subiendo al alto de Boquerón”, comenta Antonio Londoño. Por su parte, Abelardo Ríos añade que “en los años que llevo montando me han robado cinco bicicletas”.

Entre los participantes también estuvo el presidente de la Federación Colombiana de Ciclismo, Jorge Ovidio González, quien cuestiona al sistema judicial: “También hago un llamado a los jueces, pues cuando cogen un bandido de estos, a los dos o tres días ya está suelto; esto es un robo y el robo da cárcel”.

Otros asistentes coinciden en decir que el hurto de las bicicletas obedece a la existencia de un mercado de estas máquinas en Bogotá, Cali y el Eje Cafetero. Consideran que al ladrón le queda difícil venderlas en Medellín. “Acá una bicicleta robada no tiene valor comercial porque todos nos conocemos, somos amigos, entrenamos juntos y conocemos la bicicleta del otro. El comercio que encuentran los ladrones es llevárselas para otras partes donde efectivamente no las conocen”, comenta Juan Guillermo Mejía.

Los organizadores de la protesta manifiestan que en los últimos días la seguridad por el corredor vial de Las Palmas ha mejorado, quizás por la difusión de los cruentos atracos en artículos recientes, como el publicado por Vivir en El Poblado en la edición 542.

Compromiso de la Policía
Por su parte, el comandante de Policía de El Poblado, mayor José Andrés Pulido, afirma que para garantizar la seguridad de los ciclistas en Las Palmas, la institución ha retomado unos puntos de presencia policial en horarios fijos. “Nosotros estamos asumiendo esos puntos de control de cinco y media de la mañana hasta las nueve de la mañana y en la noche también estamos haciendo controles entre las cinco de la tarde y las ocho y media”, dice.

Los sitios a los cuales se refiere son la intersección de Las Palmas con Loreto, y un punto en cada uno de los miradores. Por último, añade que el control de la seguridad en la zona se refuerza por medio de la vigilancia por cuadrantes.

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