No hay derecho

    No hay derecho
    Se necesita voluntad política para dignificar a la policía de El Poblado. Lo han repetido en diferentes escenarios líderes de la comuna 14 e instituciones como Corpoblado

    No hay derecho a que El Poblado tenga una Estación de Policía tan poco digna. Hace casi tres décadas, desde cuando ocupa una antigua escuela del barrio Manila, poca mano se le ha puesto a esta edificación que más parece la de un viejo pueblo abandonado y no la de uno de los barrios principales de la segunda ciudad del país. Hacinamiento, humedades, incomodidades, mala alimentación, alambres expuestos, carencia de redes de Internet para todas las oficinas y un sinfín de detalles similares e igualmente deplorables que no guardan coherencia alguna con el tamaño de la misión que se les ha encargado a sus agentes: velar por la seguridad de cerca de 120 mil ciudadanos y un sinnúmero de visitantes nacionales y extranjeros que llegan a El Poblado en viaje de placer o de negocios o a participar en alguno de los certámenes cada vez más frecuentes en una ciudad con la meta de internacionalizarse.
    Ese desdeño gubernamental con una institución de esta importancia evidencia una vez más el incomprensible y contraproducente vicio colombiano de menospreciar aspectos tan relevantes para el mejoramiento del país y la calidad de vida de la población, como son la educación, la salud y, en este caso, la seguridad.
    Se necesita voluntad política para dignificar a la policía de El Poblado. Lo han repetido en diferentes escenarios líderes de la comuna 14 e instituciones como Corpoblado. No basta que de cuando en cuando se les dote con motocicletas de alto cilindraje o con radios de comunicación. Es importante, pero no es suficiente. Para exigir resultados hay que pensar primero en el ser humano, en su estado de ánimo, en estimular su sentido de pertenencia por la institución donde trabaja, en que se sienta valorado y a gusto en el espacio que habita, en el lugar al que le está entregando su vida y sus esfuerzos. Los agentes de El Poblado lo merecen.
    El Poblado no solo es una de las caras más amables y visibles de la ciudad, el epicentro de la actividad turística, bursátil y comercial de Medellín, el núcleo donde se desenvuelve la mayor parte de su vida nocturna, sino el sitio de habitación de muchos de los gobernantes y dirigentes de la región, lo que demanda una mayor seguridad.
    Sea este el momento, cuando la actual administración municipal ha mostrado interés en construir una nueva sede policial para El Poblado, y entre la Policía y La Alcaldía suman recursos por 5.300 millones de pesos para edificar una estación moderna y acorde con el barrio y la época, sea este el momento, decíamos, de no dar marcha atrás y seguir adelante con el proyecto. El Poblado y la ciudad lo requieren.