Medic-arte para la vida

La Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia ofrece una formación en arte única en el país
Por Luisa Martínez

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La Facultad tiene en total 12 grupos artísticos ( Foto cortesía Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia)

Era la tradicional ceremonia de entrega de batas, en la que Alberto Alzate y otros estudiantes que terminaron su primer semestre, recibieron la bienvenida a la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia. Fue el 29 de octubre, un día especial y conmovedor para los futuros médicos. Por un momento, en vez de estar sentado con sus compañeros y familiares, Alberto estaba en el escenario del auditorio tocando el contrabajo junto al Ensamble de Cuerdas de esa facultad, dirigido por la violonchelista Diana Gutiérrez. 

El joven estudiante tiene claro lo de ser un profesional integral. “Médico no es solo el que estudia medicina, sino el que tiene otras habilidades personales. Me gusta esta profesión porque es la expresión máxima del servicio a los demás. La medicina es muy bonita, tiene todo un ritual al igual que la música”, expresa el joven luego de terminar el concierto.

La facultad suena
¿Por qué hay arte en una facultad de medicina? Esa formación integral que busca que el estudiante de las ciencias de la salud, además de la disciplina médica tenga otros elementos que le permitan ver el mundo de una manera más amplia, nació con el diseño de un nuevo currículo en 2000, según explica la vicedecana de la Facultad de Medicina, Diana Díaz. En 2006, por la voluntad de un grupo de docentes y directivos surgió el Comité de Cultura y la creación de la Banda Sinfónica.

“El que solo de medicina sabe, ni de medicina sabe. Es una frase común en la facultad”, agrega la vicedecana. Por eso para ser médico o instrumentador quirúrgico, los dos pregrados que se ofrecen, es un requisito tomar una área relacionada con cultura y deporte. “Formar en humanismo, ciencias sociales, arte, literatura, música, deporte, da sensibilización a la hora de ejercer la profesión”, afirma Díaz.

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Diana Gutiérrez, violonchelista y directora del Ensamble de Cuerdas de la Facultad de Medicina U de A ( Foto cortesía Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia)

Diana Díaz, médica, máster en ciencias básicas biomédicas y en educación, ha sido gran parte de su vida docente del Departamento de Fisiología y Bioquímica de la facultad. Desde 2010 inició su formación musical y una relación distinta con sus estudiantes. Ahora es su compañera de clase. Termina su jornada rendida, pero cada día asiste a las clases de música. Ella está en todo. En la prebanda, la Banda y en el Ensamble de clarinetes. “Es una relación muy linda .Yo soy la más flojita y ellos me apoyan. No se imaginan lo que se aprende, escucho los ritmos cardiacos diferente, me relaciono distinto con los pacientes y con el equipo de trabajo ”, cuenta emocionada.

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Diana Díaz, vicedecana de la Facultad de Medicina U de A ( Foto cortesía Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia)

A las cinco de la tarde la facultad suena. Es la hora de los ensayos de los diferentes grupos que se han creado: Ensamble de cuerdas, Ensamble de clarinetes, Ensamble de saxofones, Quinteto de bronce, Cultura vallenata, Grupo de pop, Grupo de rock, Grupo tropical, Grupo de teatro y Grupo de danza candamblé. Los estudiantes esperan que en cualquier momento haya una presentación artística y están a la espera de salirse de su contexto. La programación durante el año es impresionante.

Esa fascinante relación entre medicina y arte
Andrés Cardona, de 28 años y estudiante de licenciatura de Música de la Universidad de Antioquia, es el director de la Prebanda y del Ensamble de clarinetes. A partir de su trabajo desarrolló la tesis que entregó recientemente para recibir su título de maestro. En ella se pregunta “¿cuál es la influencia que tiene la práctica musical en la formación del estudiante de medicina enmarcada en las dimensiones formativa y sociointeractiva?

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Andrés Cardona, director del Ensamble de clarinetes ( Foto cortesía Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia)

Según explica el profesor, esto fue lo que encontró:
Una facultad que trasciende: “Es una experiencia única a nivel nacional. En ninguna facultad de medicina se encuentra un espacio donde se puede aprender música desde cero”.

La música en el currículo: “Tiene la intención de propiciar una formación integral en la que el estudiante comprende que dedicarse solo la profesión que estudia no es suficiente”.

Los aportes: Los estudiantes logran extraer aprendizajes para su práctica personal y profesional. “El arte sin duda sensibiliza al ser humano y en el momento de permearse de una formación diferente, viven su trabajo de manera diferente”, narra el profesor.

La relación médico paciente: “A través de la interacción entre los estudiantes de diferentes facultades y que vienen de varias zonas del país, les permite tener un punto de ser humano diferente. Algún entrevistado me manifestó que se cambia la relación con el paciente de vertical a horizontal”.

Para él, trabajar con chicos que no esperan ser músicos profesionales, pero que ponen todo su empeño, también es un crecimiento enorme: “Ha sido una experiencia única encontrarme con una profesión tan bonita como la medicina y otra tan maravillosa como la música”.