Martha Lucía Castro

 
 
Martha Lucía Castro
 
     
 
Cuando le diagnosticaron la enfermedad en 1999, su atención en lugar de dirigirse hacia ella misma, se enfocaba en lo que sería la vida de sus tres hijas, su madre y su esposo.
 
     
 
 
     
 
Inicialmente sus hijas pensaron en suspender sus estudios, mientras su marido le decía que sería capaz de dar su vida para que ella estuviera bien. Y pareció ser una predicción, cuatro años después de descubrir su padecimiento, su compañero muere por un cáncer cerebral, lo que la obligó a depositar sus esperanzas en la fortaleza de su mamá y sus hijas.
Luego de aceptar su condición y comenzar el tratamiento, le realizaron mastectomía radical y vaciamiento linfático de la mama derecha, esto es, corte del seno y extracción de los ganglios axilares.
Al recuperarse, Martha no vio la necesidad de reconstruirse porque quería pasar la alerta amarilla de 5 años, y desde el fallecimiento de su esposo su preocupación por su físico había disminuido notoriamente. Sin embargo, desde este año se encuentra en el proceso de reconstrucción mamaria gracias al interés de su oncólogo, quien le argumentó que de esa forma mejoraría su calidad de vida hacia el futuro y la llevaría a ser una mujer completamente sana.
Ahora esta mujer de 51 años es socia y fundadora de Fundayama, Fundación de apoyo y acompañamiento a personas con cáncer de mama, sus hijas son profesionales y asegura que le da gracias a Dios por haber padecido la enfermedad, para dar el testimonio de que se puede vivir con esta dolencia y no quedarse en la lástima, sino aprender a vivir dignamente con cierta discapacidad.

(Desde este año se encuentra en el proceso de reconstrucción mamaria gracias al interés de su oncólogo, quien le argumentó que de esa forma mejoraría su calidad de vida.)