Lucas, el Pomerano

Lucas, el Pomerano
Esta raza también conocida como Lulú de Pomerania o Pequeño Spitz Alemán proviene en principio del círculo ártico, de perros tiradores de trineo de Islandia y Laponia. Luego, en un salto histórico del que poco se conoce, el desarrollo definitivo se atribuye a Pomerania, Alemania. Y como en estos asuntos a veces no hay límites para el debate, hay quienes sostienen que en Asia fueron encontrados restos de este animal; otros afirman que pinturas del antiguo Egipto contienen imágenes suyas.

El pequeño Pom en el siglo XVIII, usted no lo va a creer, era mucho más grande y pesaba 13 kilos y medio. Su conversión a Toy Dog, como se les conoce a los Chihuahua, Pinscher, Pequinés y demás, se logró mediante cruces con perros más pequeños. El Pomerano consiguió popularidad hacia 1888 cuando la reina Victoria de Inglaterra se hizo a un buen número de miembros de la raza.

Además de ser una mascota ideal -limpio en sus hábitos, fácil de entrenar, mimado, se adapta bien a la vida de ciudad- es un exitoso perro de concurso. Incluso es un buen guardián, fuerte y robusto a pesar de su apariencia.

Lucas vive con sus dueños hace 7 años. Su comportamiento es típico de su raza: extrovertido, leal, distante con los extraños y peleón con otros perros. Además, come lo necesario, y mejor que el cuido prefiere un trozo de quesito al desayuno, y en la tarde carne con arroz y hasta un pedazo de torta. Lucas tiene 10 años, y según su dueña “de viejo no tiene nada, porque todo el día quiere estar en actividad”.

Altura De 23 a 30 centímetros.
Peso Los machos entre 1.8 y 2 kilos y las hembras entre 2 y 2.5.
Colores Rojo, naranja, crema, negro, café, azul. Algunos tienen sombras cobrizas arriba de los ojos, en las patas y debajo de la cola; otros son berrendos -rojos, dorados o naranjas con negro, o blancos más otro color-.
Característica especial Su cola esponjada que se enrosca elegante sobre el dorso.
Tenga en cuenta Puede ser muy muy ruidoso.
Tenga en cuenta II Su pelo necesita cepillado regular.
Relación con los niños Como puede ser provocativo para las bromas infantiles, se acomoda mejor a los adultos.