‘Los que piensan lentamente son más creativos’

Las herramientas de aprendizaje que plantea Barbara Oakley son basadas en la neurociencia y aplicados en todo el mundo 

Por Laura Montoya Carvajal
Barbara Oakley es Ph. D. en ingeniería de sistemas y magíster en ciencias en ingeniería eléctrica y de computadores. Estos títulos los ganó con persistencia y voluntad: antes, había ingresado al Ejército de Estados Unidos después de graduarse en el colegio. Siempre le dio dificultad el aprendizaje: se considera una slow thinker, o que piensa lentamente, pero decidió que esto no iba a ser un problema. Al contrario, defiende que quienes son más lentos para aprender pueden hacerlo mejor y se caracterizan por ser muy creativos. Su curso Learning how to learn (aprendiendo cómo aprender) del portal Coursera es unos de los más tomados, y ha escrito y participado en 7 libros, el último de ellos Abre tu mente a los números.

Oakley vino a Colombia invitada por Colfuturo a ofecer sus conferencias y Vivir en El Poblado habló con ella sobre educación y comportamientos de aprendizaje.

¿Por qué, habiendo investigación y evidencia de sus planteamientos desde lo científico, enseñar a aprender no es una práctica común en los ambientes educativos tradicionales?
“Mucho de lo que sabemos ha sido muy recientemente aprendido, así que es tiempo de comenzar a hacer grandes cambios en la enseñanza del aprendizaje efectivo. No se ha hecho antes porque en realidad la gente no conocía estas cosas. Mucha de la información que tenemos de neurociencia se develó en los últimos 15 años, y muchas de las cosas de las que hablo sucedieron solo hace un par de años, así que es totalmente entendible por qué no está dentro de la educación tradicional. Es momento de empezar a moverlo y en parte por esto estoy aquí: para contribuir a cuán avanzada y visionaria es Colombia. Estoy profundamente impresionada de cómo la gente acá está la tanto de lo que sabemos acerca de aprender efectivamente y están haciendo lo mejor que pueden para traer esto a otras personas. Colfuturo, por ejemplo…de verdad me gustan esos chicos, tratan de hacer el bien para mucha gente, en especial quienes están en desventaja”.

¿Cómo un contexto social o cultural difícil afecta la eficiencia del aprendizaje?
“El contexto afecta el aprendizaje, y creo que es importante entender que si sabes un poco mas de cómo aprender efectivamente esto te puede ayudar a entender la importancia de tu contexto. Un ejemplo: digamos que eres una madre soltera tratando de sacar adelante a tu hijo. Te puedes frustrar muy fácilmente cuando tratas de aprender algo y decir: “Soy muy estúpida, no puedo entender, debería dedicarme sólo a ser una madre”. Lo que creo es que esta madre sí puede aprender si entiende que es perfectamente normal estar frustrada y no poder aprender las cosas al primer intento. Por supuesto, la nutrición y estar en ambientes seguros son hechos importantes pero además saber cómo tu cerebro aprende es importante. Así no te vas a rendir. Considero, además, que interiorizar estos conocimientos puede ayudar a democratizar la educación y reprivilegiar a la gente”.

Usted habla de slow thinkers, ¿Cómo explica este tipo de personas?
“Hay personas que tienen mentes y memorias que trabajan bien, pero también hay quienes trabajan lentamente. Estos son muy creativos y pueden hacer bien las cosas de otra manera, contribuyendo mucho a la sociedad. Yo nunca fui rápida y aun así fui muy persistente y comencé a buscar maneras de manejar el hecho de que no pensara rápido. Tenía que estudiar más tiempo de lo normal. Lo bueno es que lo que aprendí, lo aprendí profundamente. Mis mejores alumnos son chicos a los que les fue muy mal en la escuela secundaria y luego se fueron al Ejército y volvieron con la idea de ser persistentes en lo que estaba estudiando, y eso era todo lo que necesitaban”.

¿Cómo manejar la pasión por lo que se hace sin desanimarse en el proceso de aprendizaje? ¿En este caso, cómo puede manejarse el tiempo y la procrastinación?
“Las pasiones se pueden desarrollar por cosas simples o cosas en las que sentimos que somos buenos. En este segundo escenario, creo que hay que ser paciente con uno mismo. Estas pasiones toman tiempo para ser desarrolladas. Cuando comienzas con un instrumento musical, es difícil ser muy apasionado al principio. Practicas tus escalas, pero esto no es muy emocionante. Sigues practicando, te vuelves bueno y empiezas a disfrutarlo. Es de la misma forma en otros aprendizajes. Incluso cuando es un tema difícil, hay que ser paciente contigo mismo, empezar de a poco, usar la esta técnica Pomodoro (es decir, concentrarse por 25 minutos y premiarse al final). Funciona igual en el trabajo. Yo recomiendo tomarlo todo en partes pequeñas para empezar y avanzar. A veces nos desanimamos pensando en el gran panorama . Si siempre rompes todo en pequeñas partes será más fácil”.