Los 50 de la JAC

Los 50 de la JAC
50 años de memoria y trabajo comunitario cumplió la Junta de Acción Comunal de la loma de Los González


Bernarda González. Presidenta JAC Los González

Si el vecino necesitaba desherbar el platanal o coger café, se unían a la labor y se ganaban cien pesos. Para el papel globo y las papeletas en diciembre, se iban en “gallada” a coger naranjas y las vendían en la plaza de El Poblado. Los niños de la parte de arriba de la loma Los González jugaban en las mangas y las señoras hacían convites para recaudar fondos. En esa parte de la loma vivió Bernarda González.
“Niña, camine vamos para el Centro Cívico Comunal”, le decía su tío José Antonio Gaviria, integrante de uno de los comités de esa primera organización. Su familia estaba estrechamente relacionada con la labor cívica para 1959, cuando se erigió la parroquia de La Visitación. Una vez consolidada, la gente se unió entorno a esta y junto al padre Campuzano, creó la primera Junta de Acción Comunal. Cristóbal Isaza, hijo de Isabel González y Andrés Isaza, fue su primer presidente.
Arreglar caminos, abrir callejones, levantar muros, atender desbordamientos de quebradas y daños en las casas, eran las principales necesidades por las que se hacía gestión. “Pero el primer gran logro que se alcanzó en convite con la gente, fue el acueducto comunal en 1961, cuando Lucho Valdez regaló el terreno en donde nacía el agua y en donde actualmente está el tanque”, dice Bernarda.
La luz les llegaba “porriquitica”, cuenta. “Era un bombillito que no alcanzaba para cocinar en el fogón”. Don Emilio Robledo se las prestaba desde el transformador que tenía en su finca Aures, al igual que otras casas grandes del sector. Sería con la acción del ya fallecido líder político Darío Londoño Cardona, que lograron instalar la electricidad y la telefonía.

¡Ese sí era trabajo comunitario!
Si se necesitaba gravilla para reformar algún camino, un ingeniero de la Junta de Acción Comunal, revisaba, calculaba y enviaba una volqueta de Obras Públicas. “Tanto de cascajo, tanto de cemento”, ordenaba. El comité de obras enviaba a tres encargados a conseguir el hierro, otros “paleteaban, preparaban, mezclaban y echaban concreto parejo”. Al domingo, a las siete de la mañana, había muchachos bebiendo y señoras con ollas haciendo sancocho.
Esto sucedía en el 2000 cuando la administración municipal permitía a las juntas realizar sus propias contrataciones con la gente de la comunidad. Para eso eran creadas, “para que la gente se uniera y se organizara con sentido de pertenencia a solucionar el problema”, afirma Bernarda, y asegura que se perdió la esencia del trabajo comunitario que se hacía en aquella época, cuando por tercera vez fue presidente. Reelegida presidente este año, Bernarda se queja de la manera cómo el Municipio maneja los planes de inversión. Opina que además de que las obras se retrasan, los contratistas reciben un dinero que podría ser destinado para otras necesidades dentro de la comuna.

Unidos a los 50
Por estos días la JAC de Los González celebra sus Bodas de Oro. Son días de balance, pero también de fijar metas. Requieren becas y auxilios para la educación superior, ayudas para las personas en situación de discapacidad, aumento de presupuesto para las actividades deportivas. Así mismo, desean retomar las brigadas de salud, implementar una sala de cómputo para la comunidad, y continuar con las olimpiadas deportivas y las actividades para la tercera edad, entre otros
El 20 de octubre, sin embargo, hicieron un pare. Bernarda, los vecinos y algunos invitados conmemoraron el nacimiento de la JAC, al amparo de la parroquia de La Visitación, hace 50 años. “Hubo misa, se partió bizcocho, se pasó con vino y se comió lechona. Y de a mediecita de aguardiente para el baile”, concluye Bernarda con la satisfacción del deber cumplido.