Llegó la fiesta

Séptimo Festival Internacional de Tango
Llegó la fiesta
Adelaida Mejía y el festival rinden homenaje a la vida de Manuel Mejía Vallejo y a su obra Aire de Tango

La hija de Manuel Mejía llegó sola al restaurante en donde periodistas esperaban por una rueda de prensa. Se sentó con ellos, sonriente y cálida. “Soy bailarina”, dijo la joven. En ella, Adelaida, revive la memoria del escritor al que la ciudad rinde homenaje en sus 90 años de nacimiento y a su obra Aire de Tango, en la séptima edición del Festival Internacional de Tango (junio 20 al 24). Vino de París a presentar algunos de sus shows, charlas y talleres a los interesados en el género.

Como ella, 120 artistas locales y 40 internacionales, participaran en esta fiesta que hará tributo a Buenos Aires y recuerda por qué Medellín es la segunda capital del tango. “Como cantador, mi público preferido es Buenos Aires, pero Medellín es otro lugar en el que, aún sin cantar, siento un furor especial” dijo Ariel Ardit, invitado argentino que en la noche de este 20 de junio dará la apertura al lado de su Orquesta Típica en el Jardín Botánico.


Adelaida Mejía

“No es solo un dicho, no hay otro lugar en donde tanta gente baile, escuche y cante tango”, afirma Eider Giraldo, director del Tercer World Tango Championship, que se realizará en el Coliseo de la U. de M.

Ricardo Olivera, de Uruguay, y Hernán Genovese, de Argentina, además de la Orquesta Provincial de Música de Córdoba y agrupaciones locales como Ocarina, A Puro Tango, F31, La Bailonga y la Orquesta de Tango de la Red de Escuelas de Música, son algunos de los invitados

Bares en Manrique, la Casa Gardeliana, el Salón Málaga, el Mamm, el Centro Comercial El Tesoro y el Aeropuerto Olaya Herrera están entre los escenarios. En este último, donde se rememoran los minutos antes y después de la muerte de Gardel, Adelaida Mejía bailará junto a Asaf Bachrach, y su madre Dora Luz Echeverría cantará con Luis Dapena en honor a su esposo Manuel Mejía, el 23 de junio.

“Su legado fue amar la literatura y entregársela a sus alumnos, a sus amigos, al embolador, a la señora que vendía el pan… hasta a los grandes poetas y literatos del mundo. Desde el tango le dijo a la gente: mi obra es para todos ”, narra Adelaida.

-¿Y qué se siente al crecer junto a Manuel Mejía Vallejo? “¡Una dicha muy grande! Cuando era niña me sentía tan honrada, que no contaba mucho que era su hija porque quería que me conocieran como Adelaida. Pero pararse al mundo tal cual soy, ha sido una enseñanza de mi mamá, mi papá y mi abuela (Dora Ramírez)”.

-¿Y qué es lo que más le gusta del tango? “El abrazo… que va más allá de caminar juntos, y la sorpresa… porque nunca sabes qué va a pasar…”.