Las sorprendentes elecciones para la JAL

La comunidad salió a votar, el ciudadano respalda el concepto, pese al desempeño de la JAL vigente y al comportamiento de los candidatos que aspiraban a la sucesión
Era la tarde del miércoles 28 de octubre, cuatro días exactos del final de las elecciones, y El Poblado no conocía los nombres de los siete integrantes de su Junta Administradora Local. La Registraduría en la tarea de darles nombres propios a Alcalde y Gobernador fue diligente, precisa, rápida; lo que no ocurrió con la JAL.

Cuatro días sin conocer los nombres de los integrantes de la Junta, en medio de una ciudadanía que hizo su tarea de elegir: en El Poblado se expresaron 39.811 ciudadanos, lo que equivale al 64,54% de participación, lejos del 100 por ciento, por supuesto, pero más arriba de Alcaldía (49,49%), Gobernación (53,28%) y Concejo, un camino natural en la carrera política de un edil (48,27%).

Dos comunas con las que se suelen establecer paralelos también arrojaron números inferiores: en Laureles participó el 57,48% y en la Popular, 29,87%.

Los resultados sorprenden, además por el desempeño de la JAL actual y por el comportamiento de los candidatos que aspiraban a la sucesión, para 2016 – 2019.

Como JAL le presentaron a la ciudadanía desde su constitución en 1991 una Corporación Pública cuyo rol sería vigilar la inversión y los servicios públicos, gestionar el desarrollo local, promover la participación ciudadana e incidir en las decisiones de la Administración. Descentralización con sentido de pertenencia, que les nombra dolientes a los asuntos de interés público, pero desde el nivel de barrio. Es decir, le permite al Gobierno municipal planear y ejecutar no de manera masiva sino atendiendo las particularidades de cada comunidad.

Un rol clave que transformado en candidatos, a juzgar por la última contienda, se diluyó en aspirantes invisibles y en electores desinformados. Y un rol que a la luz de la gestión actual, que termina su periodo de cuatro años este 31 de diciembre, no permite un balance positivo.

Señalado por Vivir en El Poblado, el año pasado renunciaron tres ediles, uno por diferencias con su partido y los otros dos para no inhabilitarse como candidatos al Concejo de Medellín. Así, solo quedaron en funciones Hernán Mejía y Sebastián Mesa. No fue posible completar porque se agotó la lista de representantes.

Otras eran las JAL de Amparo Gaviria, Gabriel Congote, Guillermo García y el excandidato a la Alcaldía Juan Carlos Vélez. Líderes que tenía gestión con acento en la Alcaldía, en el Concejo y en las acciones comunales.

Con todo y eso, la comunidad salió a votar. La gente respalda el concepto JAL. El Centro Democrático tuvo la mayoría, con 20.867 sufragios, le siguió el voto en blanco (6.918), luego estuvieron la Alianza Verde (2.541), el Partido Liberal (2.520), Cambio Radical (2.068), el Partido Conservador (1.623), el Partido de la U (936) y la Alianza Social Independiente (730).

Las elecciones de 2011 ratifican la tendencia: El Poblado le dio la tercera mayor votación en Medellín a un edil, con 2.173 votos.

La ciudadanía está haciendo la tarea. Se espera la de los siete ediles de El Poblado: que aborden su misión con entusiasmo, continuidad, sentido colectivo y liderazgo; que no utilicen el cargo como trampolín a otros despachos o solo como valor agregado en las hojas de vida para presentarse a estudio o trabajo en otros países. De una campaña política entre invisibles, a una Junta que le dé cara a la ciudadanía y marque un peso en desarrollos claves como la Valorización, la movilidad, la seguridad, la próxima reestratificación, los usos del suelo o la aplicación del POT.