Las quebradas tienen dolientes

Las quebradas tienen dolientes
Las quebradas La Volcana y La Sucia, a pesar de no tener problemas incluso durante el actual invierno, están bajo la mirada de ciudadanos como José Rincón, conocedor y ciudadano activo para que el ecosistema se mantenga


José Rincón

Prácticamente la quebrada La Sucia pasa por su casa. Ahí, cerca a la Loma de Los González, su residencia tiene un patio privilegiado con árboles, ardillas y en el que se escucha perfectamente el agua que baja desde las partes altas de El Poblado.
José Rincón lleva 22 años viviendo allí y hace muchos años decidió ser padrino de estas dos quebradas para vigilar su cauce, su naturalidad y procurar por mantenerlas limpias y sin problemas. “Fue como un pacto de caballeros. Hace como 10 años me asignaron el tramo desde la carrera 42 hasta la Transversal Inferior. Como he seguido en esta casa, continúo mi monitoreo y si sucede algo me comunico con EPM o con el Municipio. Lo hago por civismo”, dijo.

La Volcana sin contratiempos
El fuerte invierno que golpea por estos días a la ciudad no ha generado riesgos en esta quebrada. Según don José, los inconvenientes se presentan por derrames de alcantarillado, algunas partes vulnerables por deslizamientos, pero se han realizado las intervenciones para evitar desbordamientos. “Aquí en este nivel la quebrada nunca se ha rebosado. En general presenta un cauce bonito, lo que sí pido es que no la canalicen toda, solo los puntos vulnerables porque se debe mantener lo más natural posible. A través de presupuesto de la unidad residencial hemos instalado muros de contención para mitigar”, agregó.

Milagro en La Sucia
Como un hecho histórico calificó José Rincón, hallar peces conocidos como “corronchos” en la quebrada, los cuales fueron rescatados por los trabajadores de una obra que se adelanta en la carrera 42 con la calle 5 Sur, que incluye la canalización de un tramo de la quebrada La Sucia.
Don José se hizo cargo de los animales, los tuvo en su casa y los ha ido liberando en tramos superiores de ambas quebradas.
“El comportamiento de estos peces es un ejemplo típico de capacidad para resistir los diversos tipos de contaminación. Estas dos quebradas todavía cuentan con hermosos tramos naturales, pero con el avance urbanístico están condenados a desaparecer. Estos milagros son cada día más escasos, hay que hacerlos conocer de los amantes de la naturaleza y es un llamando a las autoridades. Como vamos, de todo esto solo quedarán los registros fotográficos para un futuro no muy lejano”, indicó José Rincón, quien enseñó los especímenes a los niños de su unidad residencial.
También agregó que la quebrada tiene momentos muy contaminada, que tramos más arriba hay un lavadero de autos y que las constructoras deben tener responsabilidad con el medio ambiente.