Las obras están vivas mientras son vistas

Las obras están vivas mientras son vistas
Mencionar a Alberto Sierra Maya en Medellín es dejar caer el peso de la autoridad misma en temas de arte y estética
Su larga trayectoria como curador provee la ciudad vida, movimiento y posibilidades estéticas. Gracias a Sierra Medellín ha sido testigo de hitos culturales como la Bienal de Medellín,1968,1970 y 1972, Coloquio de Arte No Objetual, galería de arte La Oficina y Museo de Arte Moderno. Siempre tras bambalinas dejando el centro de atención a los artistas, este curador, crítico, diseñador gráfico y amante del arte nos habla sobre sí mismo.
 
albertosierra
 
Los inicios de la galería
Un amigo me propuso que montáramos una galería que se llamara La Oficina. En esa época no había galerías después de suspendidas la bienales, estamos hablando del 74. La galería sucedió de una manera muy especial; fue generando una especie de necesidad en la ciudad, luego se hizo una revista de arte y ahí mismo se creó el Museo de Arte Moderno. Uno asume papeles, ser todero. Realmente uno es museógrafo, curador, lo es todo, por intuición, lo que ya no es justificable, pero en ese momento fue necesario.
 
Responsabilidades como curador y crítico
Uno como curador es responsable éticamente ante una sociedad porque está siendo un intermediario, agrupando, seleccionando, diciendo esto sucede de esta manera. Como crítico hay que mantener el mismo sentido no le veo diferencia. Son cosas de un criterio personal sobre la vida y el arte, y ese sentido cómo se manifiesta cuando se lo confían a uno. Hace uno las cosas muy intuitivamente, ya la gente que está en el arte responde por hechos, por estudios, tienen otro tipo de formación y qué tan bueno ¿no? Para mí fue ejercicio de los ojos, uno lleva mirando mucho rato, viendo cómo ideas jóvenes se envejecen, o teniendo criterio para seleccionar una persona que casi intuitivamente uno ve que ya casi va por el camino que es. Hay que tener cierta malicia, cierta posibilidad de engañarse, saber mucho de historia, tener un dominio al menos de lo local y un concepto de arte universal para no estar repitiendo cosas.
 
Sin repetir pero absorbiendo
A nada le tengo mas pánico que a un artista que dice que me va a mostrar lo que nunca he visto porque usualmente lo que nunca he visto es lo que más he visto. Eso implica cerrarse a de dónde viene uno y para dónde va. Si a uno le gusta una manifestación de arte, eso, quiéralo o no, lo está alimentando. Uno es un creador porque vio un creación que la absorbe, la dinamiza, la digiere y permite que sea suya.
 
Íconos
Puede que alguien de una forma determinada estimule a los demás; un espíritu que uno sabe que es el mismo siempre y que nunca está fallando. Nunca se pierde el interés por la obra ni la comunicación con la gente entonces la obra va pareja, no tiene momento de des-estímulo. Un artista sin someterse a la experimentación no está en nada. Si en su proceso no deshecha, si no purifica, no existe. Hay maneras de volverse íconos buenos o malos porque ¿cuántas personas pararon de ser artistas y todavía hacen cosas? Existe la mortalidad de la creatividad cuando aparece el éxito. A un artista aquí le compran a los 25 años y empieza a repetir y a los 50 son gente acabada, se vuelven un ícono pero muy malo.
 
Cómo ha cambiado Medellín frente a la apreciación del arte
Mucho. Hay 3 ó 4 escuelas de arte, hay museos, salen casa-museo y galerías, hay mentalidad de capacidad de recoger y difundir. Ya no estamos en el 68 donde las obras causaban escándalo, por ejemplo en este momento estamos haciendo un homenaje a Débora. Hay mayor cantidad de personas que pueden entrar a trabajar en arte y que puede suplir generacionalmente el trabajo echo por uno y por otros.
 
Legado
Más bien poquito. Yo creo que la lucha continua por una ciudad, un entorno, donde entre todos nos inventamos necesidades y entre todos nos inventamos cómo solucionarlas, como fue el Museo de Arte Moderno, engrandecer el Museo de Antioquia, sacar una revista, o en el momento en que la empresa privada empieza a entusiasmarse con el arte.
 
A curadores que vienen
No cualquiera que monte un exposición es curador. A veces un curador está perdido en la museología. Hay que purificarlo muy bien. Un curador tiene una misión específica y un museógrafo tiene otra muy específica. Hay que renovar el concepto esencialmente ¿usted por qué es curador y para qué quiere serlo? Además hay unos curadores trabajando cosas conceptualmente que no llegan a la gente, entonces el paseo queda a la mitad porque es demasiado elitista. Dentro de la formación de los curadores hay una manera de inventarse la curaduría, que lo que se espera es que ayude a ver el mundo de otra forma pero no solo entre ellos, que sea para los demás.