La pequeña reina del bicicross

 
 


La pequeña reina del bicicross

 

Mariana Pajón se ha coronado ocho veces campeona mundial de bicicross

 
Con 14 años, Mariana Pajón Londoño es la actual campeona mundial de bicicross, en la categoría femenina de 18 años. Pero su éxito deportivo es aún más sorprendente, ha sido campeona mundial 8 veces, y eso sin contar sus títulos panamericanos, nacionales y locales en diversas categorías. Su historia comenzó desde muy pequeña cuando acompañaba a su hermano Miguel a entrenar bicicross. “Prácticamente Mariana creció en estas pistas”, comenta su padre Carlos Mario Pajón, quien también practicó este deporte. A los 4 años, Mariana le pidió una bicicleta a su padre, hizo que la inscribiera en una competencia, y sin mayor entrenamiento le ganó a niños de 5 años. Ese fue el inicio de su carrera como niña prodigio del bicicross.
 
 

Vértigo, adrenalina y mucha dedicación

Hija de una familia de deportistas -su padre es automovilista y su hermano un prometedor kartista- ella heredó el gusto por el vértigo y la adrenalina. Desde muy pequeña le fascinaron la velocidad y los saltos, “pero lo que más me gustó fue que empecé a ganarle a los hombres”, dice con una sonrisa pícara. En Colombia corre con niños, pero a nivel internacional compite con mujeres. Confiesa que lo más difícil de este deporte ha sido ejecutar la salida, porque una buena salida determina el triunfo en carreras que pueden durar un par de minutos. Pero eso no fue mayor problema porque su constancia la hacía entrenar hasta 5 horas diarias por el simple gusto de practicar. Como si fuera poco también hizo 5 años de gimnasia olímpica, 3 años de karts y juega todo lo que le pongan.

Obstáculos y trampas pero campeona mundial

Como en sus comienzos le ganaba a los niños, a los papás no les gustaba y le hacían el mal ambiente. Los niños le chuzaban las llantas, la tumbaban y le hacían trampas para que no pudiera competir. “Ahora sigue siendo igual. En Estados Unidos corro con un equipo y compito contra varias chicas que se unen: una para ganarme y las otras para tumbarme”. Pero aún hay más. En el mundial de Francia de 2005, cuando iba a salir del partidor, una competidora de Estados Unidos le chuzó la llanta y tuvo serios problemas. Pero ni en esos momentos perdió la compostura porque tan pronto como arregló su llanta se coronó campeona mundial. Esa férrea voluntad le ha ganado el respecto de muchos de sus antiguos rivales, que hoy son sus amigos.

Como en la vida, cayendo se aprende

Su caso es excepcional en el mundo. Acostumbrada a hacer las maniobras de los hombres, esta muchacha se destaca por hacer lo que otras mujeres difícilmente logran: saltar. Y como en este deporte se aprende cayendo, ella se ha quebrado casi todo: la clavícula, tres veces una mano, dos veces la otra, los dedos, el tobillo, y otras tantas lesiones. “Pero después de que te caes, cada vez hay menos miedo. Cuando ya tienes la técnica caes menos y cuando te caes, ya te sabes caer. Además te animas a volver a insistir para hacerlo cada vez mejor”, comenta con sabiduría, como si fuera lo más normal, porque sabe que este deporte es extremo.

En crucero y 20 pulgadas

Y ni hablar de su versatilidad. Mariana Pajón compite y gana en dos categorías de bicicross: Crucero 18 años y 20 pulgadas con niñas de su edad. Precisamente en el mundial de este año, realizado en Brasil en julio pasado, obtuvo el título en ambas modalidades.

Para los que no conocen sobre el tema he aquí una breve introducción: La categoría 20 pulgadas se llama así por el grosor de la llantas, la bicicleta es más bajita, más liviana y más maniobrable. Por su parte la otra categoría, la crucero, tiene llantas de 24 pulgadas y la bicicleta es mucho más grande y más rápida. Ella agrega que últimamente combina bicicross con ciclismo en pista, porque las dos mejoran su potencia y le gusta sentir la adrenalina.

Por qué son tan buenos

Mariana Pajón afirma que los bicicrosistas colombianos se destacan porque aquí hay más disciplina, más dedicación y mejores entrenadores. En cambio, por lo que ha podido ver en países como Estados Unidos, este deporte se toma como un juego, un pasatiempo. Y hablando de ocio, ella reconoce sin tristeza que no tiene casi tiempo libre. Después de que sale del colegio entrena 3 horas diarias, a veces tiene que madrugar a las 4 de la mañana para entrenar y bueno, también sale algunos fines de semana con sus amigos.

Un salto a los olímpicos

¿Después de coronarse campeona del mundo 8 veces, a qué más puede aspirar? Entonces Mariana Pajón comparte su mayor anhelo: ganar el oro olímpico. Pero hay varios inconvenientes para que participe en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, señala su padre. Aunque ella tiene el puntaje requerido, para competir debe tener 19 años cumplidos. Por eso están gestionando ante el Comité Olímpico Colombiano que ella pueda participar como Invitada de América, lo que le daría la posibilidad de competir. Pero como esta posibilidad es incierta la opción clara es que participe en los Olímpicos de Londres en 2012.

A pesar de la rudeza del bicicross, Mariana Pajón es una niña dulce, femenina y delicada que despierta a la adolescencia. Pero más allá de su inmejorable desempeño deportivo, lo que encanta de ella es el placer y la diversión con que asume caerse y levantarse, los saltos y las piruetas, las trampas y los triunfos, en fin, el vértigo de vivir.