“La movilidad es prioritaria, pero no lo único”

“La movilidad es prioritaria, pero no lo único”
A un mes de asumir el cargo, Aníbal Gaviria habló con Vivir en El Poblado sobre los principales proyectos que tiene para la comuna 14. Sus equipos de empalme ya empezaron a trabajar en varios de ellos


Aníbal Gaviria

Por Luz María Montoya Hoyos
Si bien para Aníbal Gaviria la solución a los problemas de movilidad en El Poblado es parte importante de su agenda, no es lo único que concentrará su atención. “Hay otros temas trascendentales como el ambiental y los espacios públicos”, advierte, y agrega que le resulta insólito que tanto las comunas con más desarrollo y poder adquisitivo como las más deprimidas tengan déficit de espacios públicos, vías peatonales y bulevares.

De ahí que dos de sus compromisos con la comuna 14 sean la construcción de un parque donde hoy es el Vivero Municipal (barrio Villa Carlota), y dejar lista para el disfrute la primera etapa del Cinturón verde.

Así mismo, está en sus prioridades adoptar medidas de movilidad complementarias al pico y placa y a las obras por valorización, e invita a los habitantes de El Poblado a pensar en alternativas diferentes al transporte particular. “Creo que los habitantes de El Poblado nos tenemos que hacer un mea culpa sobre lo costoso que nos ha resultado no tener la conciencia de que necesitamos un transporte público. Tal vez es una de las comunas con más déficit en este tipo de transporte y hemos creído que lo vamos a suplir con el vehículo privado. Ahí tenemos los resultados”.

Otros puntos preponderantes en su plan de trabajo son el fortalecimientos de las organizaciones culturales y comunitarias, el incremento de la seguridad mediante la creación de la Secretaría de Seguridad, el control efectivo de las normas de construcción y de los locales abiertos al público con consumo de licor, y algo fundamental: la construcción de un nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Con esta última herramienta pretende dejar sentadas las bases para mejorar la convivencia en El Poblado al clarificar los usos del suelo.

Obras por valorización: una necesidad
“Las obras son necesarias. Mi prioridad es avanzarlas y evitar al máximo que obstáculos que se presentan en el inicio de este tipo de proyectos los sigan aplazando. Les pido a todos los involucrados que no le pongamos palos en la rueda a unos proyectos que se debían haber construido hace 15 o 20 años, no sigamos haciendo retroceder a El Poblado y frenando la ciudad”.
El alcalde electo reitera que el cobro por valorización será una realidad, aunque no descarta hacer algunos ajustes “para no cometer injusticias”. Precisamente, con respecto a las polémicas ampliación de la Avenida 34 y prolongación de Los Balsos, se compromete a estudiar la manera de que el porcentaje de contribución de los propietarios sea menor que en los demás proyectos.

Cinturón verde: en cuatro años, su primera fase
Establecer un Cinturón verde o gran parque lineal que bordee la ciudad sobre los 1.800 metros de altura fue quizás la propuesta más ambiciosa de su campaña. Se trata de un cordón con parques, fuentes, teatrinos, canchas deportivas, ciclorrutas y senderos para recorrer el Valle del Aburrá. “El ideal sería que tuviera un sistema de transporte público masivo liviano, como un tranvía o un medio similar”, dice Gaviria, quien asegura que durante su administración lo dejará en un punto de no retorno. “Nos corresponde crear su institucionalidad, para lo cual nombraré un gerente; además, hacer el diseño general, lograr los acuerdos metropolitanos y con el Valle del Aburrá y, por supuesto, desarrollar la primera de muchas etapas futuras del proyecto. La inversión en estos aspectos será en nuestra administración de 300 mil a 500 mil millones de pesos”.

Aunque sabe que en El Poblado el Cinturón verde podría generar polémicas relacionadas con la tenencia de la tierra, confía en que al término de su gobierno, “comunas como la 14, la 1, la 3 y a lo mejor la 6 y la 7 puedan tener etapas desarrolladas para empezar a disfrutarlo y apropiarlo”.

Control para la rumba y la construcción
Muchas de las dificultades que se presentan en El Poblado provienen de la falta de claridad en los usos del suelo y la laxitud en el control a las normas, tanto las relacionadas con la rumba como con la construcción. En ambos casos se compromete a ser estricto. “Tenemos que entrar con el POT para hacer las normas mucho más explícitas y contundentes, y con el ejercicio de la ley. Hay situaciones que nos harán entrar en conflicto con instituciones que han sido muy criticadas porque permiten que se sigan haciendo cosas que no se deberían hacer”.

Frente a la continuación de la controvertida Rumba Segura manifiesta que ninguno de los intereses contrapuestos (los de los residentes y los de los comerciantes) son ilegítimos: “la gente de los restaurantes, de los locales de diversión, está generando empleo y áreas de esparcimiento en la medida en que cumplen las reglas, pero los habitantes de las zonas aledañas ven afectada su calidad de vida. En el POT tenemos que hacer el mejor esfuerzo para que esos intereses se expresen en la forma más equilibrada posible”.