La importancia de actuar a tiempo

    La importancia de actuar a tiempo
    Son muchos los temas que tiene pendientes El Poblado y que demandan de los ciudadanos iniciativas y argumentos sólidos en las distintas instancias de participación

    Lo que sucedió el 9 de marzo en San José de Las Vegas es histórico. Por primera vez la comunidad de El Poblado respondió en forma tan masiva a una convocatoria para incidir en el Plan de Desarrollo de la ciudad. El que más de 250 personas asistieran a este foro, organizado por el Consejo Territorial de Planeación, es todo un récord para una comunidad considerada apática. Más de 30 habitantes de la comuna 14 se pararon, uno a uno, a exponer sus inquietudes y propuestas sobre temas comunes como la cultura, el medio ambiente, la movilidad, la educación y el espacio público. En fin, una serie de asuntos que trascienden lo individual para centrar la atención en lo colectivo. En todo caso, es un buen síntoma de evolución hacia una madurez política y ciudadana.
    Esa debe ser la tónica permanente frente a todos los asuntos que nos involucran como comunidad. La mirada individualista es la que muchas veces propicia que ocurran exabruptos, que se hagan alcaldadas, o que algunos particulares se salten las normas y abusen de sus derechos, en detrimento de los de los demás.
    Pero si bien hay que participar, también es cierto que hay que hacerlo racionalmente, con método y a tiempo, no como echando tiros al aire para ver cuál da en el blanco, o ya cuando las decisiones están tomadas. Por ejemplo, ha habido casos en El Poblado en que, por apatía, los vecinos de ciertas obras no han acudido a las reuniones de socialización citadas por la administración municipal de turno, y después, cuando las decisiones están tomadas, cuando los proyectos empiezan a ejecutarse, pretenden revertir lo que es prácticamente irreversible. Pero también hay ejemplos que evidencian que una comunidad organizada puede lograr cambios que beneficien a todos. Es el caso de los habitantes del conjunto residencial Vegas de El Poblado, quienes consiguieron que la administración municipal rediseñara recientemente sus vías de salida e ingreso, afectadas por la construcción del puente de la calle 4 Sur. O el del comité de ciudadanos veedores del Parque Ambiental La Frontera: han logrado hacerse oír y que la Alcaldía respete sus propuestas.
    Son muchos los temas que tiene pendientes El Poblado y que demandan que los ciudadanos tomen parte con iniciativas y argumentos sólidos en las distintas instancias de participación. Es el momento de participar de manera ordenada, efectiva y coherente en discusiones de proyectos que a todos nos afectan, como los cambios que deben o no hacerse en el Plan de Desarrollo, o en el POT vigente, por solo citar algunos. Quedarse callado o quejarse únicamente en corrillos y desordenadamente no sólo no soluciona nada sino que, por omisión, contribuye a empeorar lo que está mal. Vivimos en comunidad y estar parados en la realidad es ineludible para poder actuar como sujetos que somos, con voz y voto, y no como borregos que ven con impotencia como su barrio se convierte en todo lo contrario a lo que quieren.