La familia Hostal

 
 
     
 
James Mark es un norteamericano que vive en Chile y que se encuentra de visita en nuestro país, buscando diversión y posibles negocios que lo acerquen a su actividad agrícola en aquel país sureño. Durante su estadía, ha estado hospedado en Tiger Paw Hostel, un hostal ubicado en plena Zona Rosa de El Poblado, con la facilidad de contar con los principales servicios cercanos a los visitantes. “Me gusta estar aquí. Hay bar de deportes, la comida y el servicio están muy bien aunque falta tener más mapas o guías de la ciudad”, dijo en un fluido español.
Así como este hostal, en las cuadras aledañas al Parque Lleras es posible encontrar una nutrida oferta de lugares ideales para mochileros, turistas, estudiantes e inclusive empresarios, que deseen cambiar la frialdad de los grandes hoteles, por algo más pequeño, pero a la vez más acogedor que los lleve a interactuar más con otros huéspedes.

Como en familia
“Aquí vienen fotógrafos, pintores, viajeros y empresarios que salen a sus reuniones de corbata. Esto es un hotel pequeño que parece un hogar. Se hospedan acá porque les gusta compartir con gente que ni conocen”, asegura Diana Valverde, Administradora de Tiger Paw Hostel.
Este sitio, que es propiedad de un estadounidense, no solo tiene el servicio de alojamiento sino que tiene lugares de esparcimiento como una terraza, sala de televisión y de juegos de video, cocina donde se pueden preparar su comida y restaurante.
Aunque el hostal es visitado por colombianos y europeos, el gran público que tiene es el norteamericano. En las paredes permanecen colgados cuadros de figuras deportivas de los Estados Unidos como Lance Armstrong y Michael Jordan, así como deportistas de béisbol, hockey y fútbol americano. Por eso en las noches y los fines de semana los americanos se encuentran allí para tomar cerveza y ver sus deportes favoritos.
Estos hostales, que fueron casas de familia convertidas por su capacidad y espacio, dan la posibilidad de escoger entre una habitación compartida, que es la más económica con precios desde 20 mil pesos, y las privadas con baño para personas que deseen un poco más de intimidad. Otro modelo maneja Hostal Provenza, que solo funciona con habitaciones privadas, tiene una capacidad para 22 personas y está dirigido a empresarios y turistas. “Acá en nuestro hostal no se trata de lujo sino de comodidad. Nuestros usuarios se sienten como en su casa porque hay calor de hogar y les damos servicio muy personalizado. Aquí no decimos el de tal habitación, aquí son doña Mercedes, don Guillermo,”, dijo Miriam Ceballos, propietaria del Hostal Provenza, que cumple 3 años de operación y fue el pionero de ese perfil para empresarios y no para mochileros, según su dueña.
Luis Fernando Arbeláez es arquitecto y experto en temas urbanos, y piensa que “esto de los hostales y del personal foráneo que los visita es un fenómeno que no va en contra del desarrollo de la ciudad, al contrario, son tribus que le dan un toque particular. Eso denota que la ciudad es objeto de atención”. También atribuyó que esto sucede en El Poblado, especialmente en la Zona Rosa, “porque se localiza en lugares muy urbanos, donde hay sitios de esparcimiento y agradables. Lo interesante sería complementarlo con almacenes de arte y de moda para que sea un todo mucho más atractivo”, dijo Arbeláez.

Atención personalizada
La mayoría de usuarios que prefiere esta clase de hospedaje, los escoge por ser algo cálido que permite relacionarse más con otros turistas o ciudadanos, lo que es difícil en los grandes hoteles. Sin embargo, Medellín Royal es un hotel de gran infraestructura, que fue inaugurado este año en El Poblado y tiene una propuesta diferente, con un concepto vanguardista y tecnológico, dirigido a altos ejecutivos que deseen comodidad y ser atendidos de manera personal. “Aquí contemplamos al cliente con pequeños detalles como los dulces o la comida que les gusta, contactamos sus secretarias y les preguntamos sobre eso. Varios empresarios continúan viniendo porque se sienten como en su casa. En un hotel nadie se conoce con nadie, pero aquí es diferente por el trato que reciben”, asegura María Teresa Mejía, Gerente General de Medellín Royal.
Por su parte, Nancy López, Directora de Ventas del Hotel Dann Carlton Medellín, dijo que los hostales y sus similares no son competencia de ellos ya que no prestan servicios complementarios. “Nosotros somos un hotel cinco estrellas, fuertes no solo en alojamiento, sino en realización de eventos”, afirmó.