“Kindness”

Cultivar un diálogo interno amoroso nos permite disfrutar más la vida, nos da fuerza cuando la necesitamos y nos permite ver oportunidades para seguir adelante
/ Carolina Zuleta

Hay una palabra en inglés que me fascina: “kindness”. Es la habilidad de ser amigable, generoso y considerado. La traducción literal es amabilidad, pero creo que también se puede traducir como amoroso. Me encanta esta palabra porque creo que es una de las cualidades más importantes que podemos desarrollar como seres humanos.

Cuando somos amables con nosotros mismos, somos más exitosos y felices. Todos tenemos un diálogo interno permanente. Para muchos este diálogo puede ser ofensivo, crítico e inclusive violento. Si nos hablamos con frases como: “Soy demasiado bruto o no soy capaz o no valgo o no soy suficiente”, nos quedamos estancados, perdemos nuestro poder personal y tenemos menos probabilidades de lograr lo que deseamos. Por el contrario, cuando nos hablamos con amabilidad: “Estás bien, te equivocaste, pero lo puedes resolver, claro que eres capaz”, nos empoderamos a nosotros mismos, tomamos riesgos más grandes y vivimos con más paz interior. Cultivar un diálogo interno amoroso nos permite disfrutar más la vida, nos da fuerza cuando la necesitamos y nos permite ver oportunidades para seguir adelante.

Así mismo, la amabilidad es la característica número uno para definir el éxito en una pareja. El sicólogo John Gottman lleva cuatro décadas estudiando a miles de parejas para entender qué es lo que permite que una relación funcione. En sus estudios, él descubrió que el éxito de una pareja se define por el nivel de amabilidad y generosidad que tienen entre sí mismos. Durante el día, cada persona le pide al otro conexión. Por ejemplo, digamos que el esposo es amante de la música y escucha una canción nueva y le pide a su esposa que la escuche. Aunque la música es importante, lo que el esposo está haciendo es solicitando conexión. La esposa entonces decide si atender el pedido y escuchar la canción, o no. Atender al pedido de su esposo es un acto de amabilidad y generosidad. Gottman descubrió que las parejas que terminan en divorcio es porque atienden a los pedidos de su pareja solo 33 por ciento del tiempo. Por el contrario, las parejas exitosas atienden los pedidos 87 por ciento del tiempo. Cuando somos amables con nuestras parejas tenemos una mayor probabilidad de tener una relación romántica exitosa.

Y por último, cuando somos amables unos con otros construimos un mundo de paz. Todos los días tenemos cientos de posibilidades de ser amables con nuestros amigos, compañeros del trabajo, vecinos y otros ciudadanos con los que compartimos calles y parques. Cuando somos amables unos con otros, cediendo la vía, sonriendo, ayudándonos cuando lo necesitamos, construimos una sociedad más amorosa y pacífica.

“Mi religión es muy simple. Mi religión es la amabilidad”: Dalai Lama
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