Jugando a ser papás

     

    Jugando a ser papás

     

    Elocuencia devastadora de algunas cifras

     

    Se hace obligatorio por estos días hablar de la fiesta de los niños y de la celebraciones que en todos los rincones de nuestra comuna se hacen para conmemorar con alegría el hecho de que la niñez aun nos acompaña con su mejor virtud, la inocencia. Es tiempo propicio para hacer una reflexión sobre el estado de la niñez en nuestro medio.

    Pareciera que mientras se logran cifras más confiables en las investigaciones, los resultados son más escalofriantes. De una investigación recientemente presentada por la Secretaría de Salud sobre salud sexual, abuso y maltrato, iniciación en el consumo de sustancias tanto permitidas como prohibidas en los jóvenes de Medellín se desprende que los enemigos de los jóvenes son cada vez más grandes y poderosos.

    Las cifras son muy graves, y sirven para apoyar planes y programas del Estado. Saber por ejemplo que el 5.5% de las jóvenes estudiadas por la Secretaría de Salud del Municipio estuvo embarazada en algún momento de su vida y que de ellas, el 86% no había planeado estarlo, el 69% no deseaba estar en embarazo y el 30% decidió interrumpirlo. Es apenas un renglón para apesadumbrarse y tomar acciones.

    Cifras. También aparecen estas otras: la edad de inicio de las relaciones sexuales en las niñas es a los 14 años y para los niños a los 13. Edades que claramente, no son las adecuadas para asumir la responsabilidad de la paternidad. En el estudio del que tomamos estos datos también se habla de comportamientos violentos; el 28% de los jóvenes reportó haber cometido actos como herir a otro, robar, golpear o violar o intentar violar. La cifra sube a casi el 60% de los jóvenes si a estos actos violentos les sumamos comportamientos como humillar, insultar o amenazar. Esto a su vez sumado al hecho de que son actividades asociadas al consumo de sustancias sicoactivas o alcohol.

    En cuanto a esto último, también las cifras son dramáticas: la edad de inicio del consumo del licor se estimó en promedio en 12 años y 13 la edad de inicio de consumo de cigarrillo con la aparición de otras sustancias como marihuana, tranquilizantes y éxtasis. Esto sin distingo de sexo o estrato social en todos los rincones de la ciudad.

    Las cifras sirven para fijar metas, por eso, plantearse una reducción de embarazos en adolescentes del 25% para el período 2004-2007 es trazarse una meta ambiciosa, es decir una rebaja de 1,755 embarazos. Sin embargo, los nuevos 5,300 embarazos son eso: nuevos embarazos y por ello se suman a los que ya existían. Dulce consuelo este de plantearse la realidad solo a partir de cifras.

    Hablar de salud sexual y reproductiva es hablar de dos de los problemas que aquejan a los jóvenes de nuestra ciudad y es también hablar de confianza y fe en los muchachos pero sobre todo es hablar de educación y especialmente de educación sincera y desprovista de tabúes. Uno de los principales enemigos de los jóvenes en este asunto es la ignorancia de quienes tienen la obligación de tratar estos temas con altura y especialmente con conocimiento.

    Son los padres y maestros los llamados a romper el círculo de la ignorancia que puede ser uno de los factores que ayude a perpetuar estas enfermedades de nuestra sociedad y que a la larga significan heredar pobreza e ignoracia. Octubre es el mes para celebrar la inocencia de los niños y el tiempo para plantearse qué ciudad y qué mundo les vamos a dejar.