Jóvenes que se preocupan por El Poblado

La Mesa de Jóvenes es una espacio donde se pueden proponer ideas, generar cambios y hacer de El Poblado algo diferente


María Pía Duque, Alejandro Rivera, María Camila Arrubla, Mariana Gómez, Juan Pablo Torres, Valentina Arias y Paula Trujillo

Hay personas que viven el barrio y se inquietan por lo que sucede en él. Valentina Arias, una joven de 19 años, y su amigo Juan Pablo Torres, de 22 años, se interesaron desde 2012, cuando empezaron a ir a las reuniones de la Junta de Acción Comunal de Manila, el barrio donde viven. En esos procesos conocieron las dinámicas de El Poblado y notaron que los jóvenes necesitaban un espacio, pues las voces de los adultos no representaba sus necesidades. “Era la única niña en las reuniones y las señoras que participan, aunque son líderes desde hace mucho tiempo y se les reconce su trabajo, no ven la comuna como la vemos nosotros. Había choques generacionales porque pensaban que íbamos a cambiarle sus propuestas, pero no era eso, queríamos ver cómo hacer más cosas para jóvenes”, cuenta Valentina. La participación de los jóvenes se fortaleció ese mismo año con la llegada de la nueva JAL. “¡Ellos también eran jóvenes y éramos amigos! Esto fue muy importante”, dice. La participación de jóvenes como delegados en el Presupuesto Participativo, como representantes de unidades residenciales o colegios, fortaleció los vínculos y la motivación para trabajar juntos. También, hacer parte de la Corporación Kairos, que busca desarrollar proyectos en la ciudad con jóvenes de alto potencial para fortalecer su liderazgo, ha hecho que se conozcan y se interesen por mejorar el territorio donde viven.


La Mesa de Jóvenes se reúne todos los lunes en la sede social de Manila, a las 6 pm.

Se crea la Mesa de Jóvenes
La conformación de la Mesa de Jóvenes de la Comuna 14 fue en 2014 y su lanzamiento fue en la carrera Origen Race, que organizaron con el apoyo de la JAL. Reunidos en la sede social del barrio Manila, coinciden en que este evento fue un éxito. “Queríamos que los jóvenes vivieran la comuna más allá del taco de los carros, que montaran en bus, que supieran del vivero municipal, que conocieran a las personas que viven en las lomas, y reconocer que todos hacemos parte de un mismo lugar”, expresa Valentina, ahora presidente de la MJC14. Y fue un éxito porque lograron reunir a 120 jóvenes. María Clara Arrubla, otra de sus integrantes, explica: “Aquí la convocatoria es muy difícil, por que los jóvenes tienen necesidades diferentes y eso es lo que la Administración Municipal no ha entendido. Quizá no se interesen por un curso de inglés ni una técnica, porque estos espacios los tienen en los colegios privados, pero sí les interese un evento para intercambios en el exterior”.

Nueva mirada a El Poblado
Los 20 jóvenes que ahora integran la mesa tienen claro que El Poblado sí tiene necesidades y que estas son diferentes a las de otros barrios de la ciudad. Aún así, quieren cambiar la percepción que la ciudad tiene de la comuna 14. Cuando los chicos vistan otros barrios o tienen encuentros con otros colegios, sienten una fuerte estigmatización: “Llegaron las riquitas de El Poblado”, les dicen, y jóvenes de movimientos sociales les preguntan: “¿y ustedes qué van a pedir si lo tienen todo”. Entonces Valentina enumera diferentes situaciones: “Tenemos deprimidos, vías, puentes, pero no tenemos un parque biblioteca, canchas ni espacios públicos. No todos somos ricos ni vivimos en una casa heredada, y nuestros padres no tienen los mismos ingresos, por eso necesitamos las becas de educación para los estratos 4, 5 y 6. Hay problemas de movilidad y seguridad, pero nadie se preocupa”. De hecho, “puede haber más prevención hacia los jóvenes de estrato 4, 5 y 6 de El Poblado que de ellos mismos hacia los chicos de otros barrios”, expresa Alejandro Rivera, estudiante de Ingeniería de diseño de Eafit e integrante de la MJC14.

Muchos jóvenes haciendo fuerza por El Poblado y más delegados por la MJC14 para tomar decisiones sobre el Presupuesto Participativo, ese es el objetivo de la mesa teniendo en cuenta que sus opiniones, aunque eran válidas, no tenían peso en otros espacios. Por eso tienen las puertas abiertas para nuevos miembros que quieran trabajar desde las siete líneas que proponen: educación; cultura; salud y deporte; emprendimiento, mercado e innovación; participación política y derechos humanos; seguridad, convivencia y ambiente; y voluntariado.

Quienes participan en la mesa lo hacen porque les gusta. “Siempre me ha gustado la labor social y me he preocupado por que las otras personas estén en iguales condiciones. La mesa me da esa oportunidad”, expresa Alejandro Rivera. Por su parte, María Clara Arrubla, estudiante de Derecho de Eafit, se interesó por lo público: “Aquí encontré el espacio para incidir en mi barrio, en mi comuna y en mi ciudad y lograr que otros jóvenes, que viven igual a mí, se apropien y participen”. Mariana Gómez, estudiante de La Enseñanza, se motivó por Origen Race: “Yo quería participar y hacer proyectos para generar un cambio positivo en lo que creo que no está bien, pero no sabía en dónde y cuando fui a este evento, me encantó”.

Picnic de la Mesa
El próximo 7 de marzo la Mesa de Jóvenes realizará un picnic en la Casa de la Cultura del barrio Santa María de Los Ángeles, (calle 16 sur # 45-13) a las 3 pm. Allí presentarán las líneas de trabajo donde los jóvenes podrán participar, y después, abrirán un espacio para compartir en un picnic que contará con las agrupaciones Enkii y Aluna y la intervención artística del proyecto Yo Creo.