¿Y si encuentran algo?

Como hasta ahora el proyecto SETI@home ha identificado billones de señales sospechosas, las seleccionadas para un estudio más profundo son las que reúnen las siguientes características:

Señales observadas en el mismo lugar del espacio en dos o más pasadas o barridos del radiotelescopio.
Señales observadas en frecuencias similares durante diferentes barridos del radiotelescopio.
Señales fuertes conocidas como curvas Gaussianas.
Señales que no están asociadas con una fuente conocida de interferencia terrestre o de transmisión satelital.
Fuentes adyacentes a galaxias o estrellas conocidas (las fuentes en el espacio vacío fueron descartadas).
Fuentes adyacentes a estrellas similares a nuestro sol (se piensa que es improbable que otro tipo de estrellas puedan sostener planetas habitables).
Fuentes cercanas a nuestro sistema solar.

Con los tres días de uso del radiotelescopio de Arecibo, el equipo de SETI@home esperaba reobservar en detalle al menos de 100 a 150 de los mejores candidatos. Los líderes del proyecto estiman que las posibilidades de confirmar la existencia de una señal extraterrestre son pocas, de una en 10 mil, según el doctor Dan Werthimer, quizás menos. Ellos creen que la gran mayoría de las señales serán el resultado de la interferencia humana. Pero, ¿qué pasará si no es así?

¿Aló?

Si alguna señal pasa el examen, será objeto de un análisis más detenido en las próximas semanas, nuevas observaciones con otros rediotelescopios con la capacidad de realizar este tipo de búsquedas, verificaciones por parte de otros grupos de estudio, etcétera. El que una señal no sea como las que los científicos saben que producen la naturaleza o el hombre no quiere decir más que eso, que tiene otro origen, quizás un fenómeno astronómico hasta ahora desconocido, y nada más.

Sin embargo, a pesar de que los científicos y la razón más elemental recomienden prudencia y paciencia, de eso hay poco. Si desde antes de que exista ninguna prueba científica pululan los charlatanes que dicen haber ido, visto y vuelto, seguidos por sus cortes de crédulos, ingenuos e ignorantes, es de esperar que más de uno se dedique a hacer bobadas apenas sepa la noticia.

Mucha gente verá la civilización extraterrestre que originó la señal como una entidad divina y de ahí derivará las “explicaciones” en las que creerá. Aún hoy, cuando no existe evidencia real de ningún contacto con alguna civilización extraterrestre, millones de personas creen que ya hemos sido contactados y que incluso algunos extraterrestres pueden estar viviendo aquí en La Tierra, entre nosotros.

Pregunta Brian McConnell, experto en el tema y autor del libro Beyond Contact: A Guide to SETI and Communicating with Alien Civilizations (Más allá del contacto: guía para SETI y la comunicación con civilizaciones extraterrestres): ¿Qué pasará si se encuentra una señal real de origen extraterrestre? ¿Los cultos que se creen alrededor de ella serán formados por grupos de gente inofensiva que solo comparte su interés por el misticismo de la Nueva Era, la poligamia y el mal gusto para vestir? ¿O algunos tendrán otra intención más malévola? Si la historia nos sirve de guía, es mala idea apostarle a las buenas intenciones”.

¿Y si sí?

Bueno, supongamos que sucede lo improbable (por cada señal seleccionada para el análisis de este mes se descartaron 25 millones de señales con alguna posibilidad, las cuales serán revisadas cuando el equipo de Berkeley tenga los recursos técnicos y económicos para hacerlo) y se encuentra un mensaje extraterrestre. Habrá que descifrarlo. ¿En que lenguaje estará? Los expertos especulan que tendrá algún tipo de codificación y que podrá ser en imágenes, lenguaje matemático o algorítmico y que dada la distancia (medida en años luz) no será un mensaje que haya que contestar para tener algún tipo de conversación de ida y vuelta, sino más bien para interactuar con él.

Algunos se inclinan más por la última posibilidad y creen que podrá ser un programa de computador con una serie de instrucciones que habrá que descifrar y que… en fin, como en una película.

Ah, y no se preocupe, si algo encuentran será imposible no darse cuenta.


SETI@home

SETI@home es un experimento científico que usa computadores conectados a internet para buscar inteligencia extraterrestre. En él participan voluntarios de todo el mundo que acceden a instalar en sus computadores un pequeño programa que descarga pequeños bloques de información (un bloque cada vez) recogidos por el radiotelescopio de Arecibo, Puerto Rico, los analiza y envía los resultados al equipo de científicos de la Universidad de Berkeley.

Si desea más información sobre este y otros proyectos similares, visite http://boinc.astroseti.org/