¿Todo en orden?

La carta, firmada por Dora Mejía, estaba acompañada de tres fotografías que confirmaban lo dicho.

El pasado 24 de mayo llegó a la redacción de Vivir en El Poblado una carta que en algunos de sus apartes decía: “Los habitantes del barrio Las Casitas en la Loma El Tesoro hemos padecido desde hace seis meses la rotura de la calle 5Sur entre carreras 13 y 12, ocasionada por la construcción de un alcantarillado para una nueva urbanización en predios de la finca Asís. Como ésta es la única calle de acceso al barrio, hemos sido sometidos a las más penosas situaciones pues no pueden ingresar los vehículos y aún para las personas se ha dificultado el paso, especialmente en el invierno, por los huecos y el pantano”.

Días después llegó otra carta, esta vez firmada por Imelda y Aída Pérez Tangarife, en la que decía: “En la finca Asís se realizó una siembra de árboles sin tener en cuenta la separación o distancia que se tiene que observar respecto a los linderos de las propiedades colindantes, además los árboles que se plantaron son laureles y estos se caracterizan por su gran crecimiento, gran envergadura y por lo perjudicial de sus raíces”.

Todo esto pasó en la misma zona en que en 1997 un lleno de tierra hecho sin consideraciones técnicas terminó en la demolición obligada de unas casas y en que el responsable del daño nunca respondió por sus acciones (ver artículo adjunto). El lleno de tierra se volvió hundimiento y con los años una fuente de problemas para sus vecinos, debido a las innumerables filtraciones de agua y al temor que dejó la experiencia de las casas que tuvieron que ser demolidas antes de que cayeran sobre sus moradores.

Visita el terreno

El Simpad volvió este año, en mayo, y después de evaluar nuevamente las condiciones del lleno-hundimiento, a petición de Gustavo Torres, uno de los afectados, hizo las siguientes recomendaciones:

  1. Construcción de un filtro cuneta perimetral a las viviendas en el costado norte y en el oriental de la finca Asís (…) la realización de estas obras es competencia del propietario actual del terreno.
  2. Paralelo a la realización del filtro, se deben construir obras de drenaje en la parte superior del terreno, cunetas flexibles, que permitan la recolección de las aguas de escorrentía. Las aguas recolectadas deberán ser conducidas hasta el sistema de alcantarillado ubicado en la calle 5Sur y hacia el caño Huasipungo.
  3. La estructura hidráulica actual debe ser remplazada por una de mayor capacidad y mejores especificaciones que permita recolectar el agua de la extensa zona verde y los aportes adicionales provenientes de la urbanización Bahía Alta. La constructora de este proyecto es la responsable de dicha obra.

Esas recomendaciones las firmaron Mauricio Faciolince Prada y Mario Flórez Arroyave, del Simpad.

Vivir en El Poblado también visitó el sitio y conoció de primera mano lo denunciado por los vecinos (lo del alcantarillado, lo de los árboles, lo de las filtraciones de agua) y encontró que se trata de situaciones distintas, con responsabilidades en definición, pero estrechamente relacionadas.

El alcantarillado

Esta obra es de la compañía constructora Fajardo Moreno, que adelanta varios proyectos urbanísticos en la finca Asís, obra construida de acuerdo con las exigencias de EPM, para conectarse a las redes públicas que pasan cerca a los linderos de ISA. Se trata, según dijo José Pardo, Director de Interventoría de la constructora, de un alcantarillado de aguas negras, red secundaria, que remplaza al viejo alcantarillado comunal mixto (de aguas negras y lluvias), y del que resta la pavimentación de la calle. Su valor aproximado es de 90 millones de pesos.

¿Y los cuestionamientos del barrio? Pardo dice que la calle se arreglará tan pronto como el clima lo permita y que las filtraciones que se han presentado son en la red de aguas lluvias (el viejo alcantarillado comunal).

De los árboles dijo que no serán inconveniente para el barrio y que la empresa hará lo que determinen las autoridades ambientales: “Si hay que cambiarlos por otra especie o reubicarlos, así se hará”.

Finalmente, sobre las obras en el lleno fue claro: “La empresa aún no ha comprado el terreno, aunque probablemente lo hará; sin embargo, la responsabilidad por esos daños es de quien los cometió y en ningún momento de Fajardo Moreno, que recibirá la propiedad saneada”.

EPM

Como los vecinos no quedaron del todo satisfechos con las respuestas (ellos cuestionan la capacidad y calidad del nuevo alcantarillado), Vivir en El Poblado habló con Francisco Piedrahita, Gerente de Aguas de EPM, quien aseguró que la obra se construye de acuerdo con las exigencias técnicas de la entidad y que esas incluyen una mayor capacidad que la del sistema mixto anterior. Ahora, aclaró, se separaron las aguas negras de las de lluvia y de un nacimiento que hay en el sector. Los derrames que ha habido se deben a situaciones excepcionales (fuerte invierno) y se han dado en la red comunal destinada ahora solo a las lluvias. Si se construyen los filtros en el lleno se solucionaría el problema, agregó. Indicó además que EPM le dio varias opciones (lugares posibles) al urbanizador para que se conecte a la red de servicios públicos, y él puede optar por culquiera de ellas, una de los cuales es por la calle en cuestión, pero que aún las obras no han sido entregadas a EPM. Sobre los demás asuntos, dijo que no son de competencia de esa entidad, sino de particulares.