Invadidos por los avisos

Invadidos por los avisos
Legales e ilegales, El Poblado está lleno de anuncios publicitarios que se convirtieron en parte del paisaje


Gabriel González, subsecretario de Espacio Público. Pese a los controles de Espacio Público persiste la contaminación visual. Fotomontaje

Son constantes en Vivir en El Poblado las quejas de residentes sobre la alta contaminación visual ocasionada por vallas, pasacalles y diferentes tipos de propaganda en sitios como la calle 10, la Avenida El Poblado, la Avenida Las Vegas, el Parque El Poblado y el Parque Lleras, tanto de entidades públicas como privadas. También es notoria la violación de la prohibición de ubicar avisos en espacios como árboles, mallas, postes y señalizaciones de tránsito.
“No hay un poste que se salve de la invasión de pasquines, afiches y ahora avisos con cupones”, dice José Fernando Álvarez, coordinador de la Mesa Ambiental de El Poblado. En su opinión, el incremento de avisos publicitarios se debe a un vacío “durante el cambio de la administración municipal pasada a la actual, en el cual no se estaba haciendo el control debido”. Precisamente, la Mesa Ambiental está haciendo un seguimiento fotográfico de ARP, EPS, entre otras empresas, así como de construcciones y edificios “que tienen inundadas las vías principales de la comuna 14”.

Controles: ¿Sirven o no sirven?
El subsecretario de Espacio Público y Logística de Medellín, Gabriel González, reconoce que en El Poblado ha habido un aumento progresivo de avisos publicitarios, sobre todo referentes a la construcción y asuntos inmobiliarios. “Con ellos hemos tenido mayores problemas”, dice el funcionario. Agrega que para controlar la situación, la Subsecretaría cuenta con un equipo de desmonte de 15 personas para el área de El Poblado. En la calle 10, una de las más afectadas, todos los viernes se realiza un recorrido desde las cinco de la tarde para desmontar los anuncios ilegales, es decir, los que no tienen permiso o no cumplen las disposiciones que reglamentan la publicidad visual exterior, como la ley 140 de 1994 y el decreto municipal 1683 de 2003. “Cuando se incumple el permiso legal se procede al desmonte de los anuncios y a la sanción de los responsables”, asegura Gabriel González. No obstante, a menudo sucede que los promotores de algunos eventos, aún sabiendo que sus avisos podrían desaparecer, aprovechan, así sea unas pocas horas, para cautivar a posibles consumidores.
De acuerdo con reportes de la Subsecretaría de Espacio Público, entre el 1 y el 17 de septiembre desmontaron en El Poblado 37 pasacalles, 40 publipostes y un aviso (en el oriente, cuatro avisos).
Pero no todos los elementos de contaminación visual son ilegales. Los pasacalles legales también se han convertido en parte del paisaje en El Poblado. “Cuando finalizan los eventos, no todas las empresas publicitarias hacen el desmonte en el momento debido. De esta manera, Espacio Público procede recogiéndolos, y por ello cobra”, dice el subsecretario, quien resalta que trabajan de la mano de la Mesa Ambiental de El Poblado.
Sin embargo, el vocero de dicha mesa, José Fernando Álvarez, cuestiona la efectividad de las acciones y las sanciones. “Hasta ahora no conocemos qué se ha hecho en concreto para impedir que esta problemática aumente”, manifiesta Álvarez. Aunque reconoce buena voluntad en la administración municipal, insiste en que hay una falla frente al número de permisos que se le dan a una empresa y en la vigilancia a los sitios donde se ubican los anuncios.
Valga informar que si un anuncio o pasacalle tiene permiso, lleva visible una R y el número de la resolución, pero cuando haya dudas frente a la autenticidad de esta información o al cumplimiento de la normativa, la comunidad puede comunicarse al teléfono 229 13 04, o, para mayor efectividad, enviar un mensaje a las cuentas de twitter @gabrielespacio o @subsecretarioespacio

Panorama en Medellín
En la Subsecretaría de Espacio Público hay en curso 860 procesos de inspección de publicidad exterior en toda la ciudad. Las sanciones contemplan desde una multa pedagógica hasta 10 salarios mínimos. “Estamos comprometidos con el cumplimiento de la ley, tanto por parte de privados como de la misma Alcaldía. No nos tiembla la mano para bajar el pasacalle de la empresa que cometió la infracción, tenemos que apoyar el tema de no contaminación visual”, puntualiza Gabriel González.