Hablemos sobre desarrollo (sostenible)

Durante mucho tiempo hemos creído que tener más, consumir más y construir más son acciones sinónimo de progreso. Sin embargo, es momento de replantearnos estas creencias


por Rosana  Arizmendi Mejía

Hola, de nuevo, queridos lectores. Qué rico poder estar otra vez aquí, conversando sobre temas que nos pueden interesar a todos.

Hace unos días tuve la fortuna de participar en un taller maravilloso, en el que nos enseñaron varias metodologías muy interesantes y útiles para co-construir, entre personas de diferentes perfiles, agendas de desarrollo sostenible.

Conversando sobre el tema con algunos amigos que no trabajan en asuntos de medio ambiente (ya es más adecuado decir solo “ambiente”), ni están involucrados en el mundo de la sostenibilidad, me pregunté: ¿todos entendemos lo mismo cuando hablamos de desarrollo sostenible? ¿Qué es desarrollo cuando el término se usa con relación a poblaciones humanas? ¿Por qué, en este contexto, se le suele poner el “apellido” sostenible?

Arranquemos por lo más sencillo, hablando sobre lo que es desarrollo sostenible. Este término se usó por primera vez en el Informe Brundtland, publicado en 1987 y llamado así en honor a Gro Harlem Brundtland, líder de la Comisión que realizó este informe para las Naciones Unidas y primera ministra de Noruega en aquel entonces. En el reporte, el desarrollo sostenible se define como aquel que “satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la habilidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”, definición que lleva implícita (¿o explícita?) la noción de que los recursos no son infinitos y que, además, tienen que alcanzar para todos los que vivamos aquí, sea en este momento o dentro de muchos años.

Desarrollo sostenible

Esto implica, entonces, que debemos administrar bien los recursos y, por lo tanto, conocer muy bien lo que tenemos: curioso que la palabra economía venga del griego oikos “casa” y nemein “administración” y que la palabra ecología tenga la misma raíz oikos seguida de logía “estudio de”, ¿verdad?

Vivimos en un momento donde cada vez hay más personas y hay menos recursos; ¿cómo hacer, entonces, para garantizar el bienestar de todas las personas y no acabar con la naturaleza? ¿Cómo lograr que la especie humana pueda seguir habitando este planeta? De lo primero se encarga el desarrollo sostenible y lo segundo hace referencia directa a la sostenibilidad, que significa perdurar en el tiempo.

Pero, ¿cómo permanecer si nos gastamos lo que tenemos? Esta pregunta me lleva a reflexionar sobre si lo que hasta ahora hemos entendido como desarrollo ha sido la mejor versión del término. Cabe preguntarnos si el desarrollo no debería ser “sostenible” per se, sin necesidad de tener apellido.

Durante mucho tiempo hemos creído que tener más, consumir más y construir más son acciones sinónimas de progreso. Sin embargo, es momento de pensar que, más bien, la calidad de vida, el bienestar y el acceso y disfrute equitativo de los recursos pueden ser nuestras guías para el desarrollo.

En el mundo ya nos estamos dando cuenta de esto y, aunque van surgiendo “de a poquitos”, por ahí ya vamos viendo muestras de que lo que considerábamos progreso está cambiando.

Por ejemplo, en Ecuador y Bolivia se incorporó el Buen Vivir –filosofía nacida en varias comunidades indígenas andinas, la cual promueve el bienestar colectivo, no solo de los seres humanos, sino también de la naturaleza- en sus respectivas constituciones y, además, comunidades de varios lugares del planeta la están adoptando como modelo de desarrollo. Los derechos de la naturaleza (ejemplo: el caso del río Atrato) son otra muestra de este cambio de consciencia en el mundo, así como la bioeconomía –una economía basada en los recursos renovables y en la biodiversidad-, que está tomando cada vez más fuerza a nivel global y, que, en Colombia, el segundo país más biodiverso del mundo, ésta (y no el petróleo o la minería) debería ser la base de nuestro “progreso”. ¿Qué opinan?

Los invitamos a esta conversa

En este espacio estaremos participando:

∙ Alejandro Álvarez Vanegas, MSc. en Ciencias de la Sostenibilidad y candidato a doctor en Gobernanza y Análisis de políticas públicas, experto en temas de desarrollo sostenible y economía circular.

∙ María Claudia Mejía Gil, MSc. en Antropología social y candidata a doctora en Ciencias Sociales, gran conocedora de asuntos de consumo responsable y gestión de residuos.

∙ Santiago Mejía Dugand, MSc. en Ingeniería Mecánica y PhD en gestión e ingeniería ambiental, experto en mejoramiento ambiental de las ciudades e implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

∙ Rosana Arizmendi Mejía, MSc. en Ciencias del Mar y PhD en Ecología. Les estaré hablando sobre temas relacionados con la naturaleza y la biodiversidad.

Esperamos contar con sus aportes y comentarios ¡Sean todos bienvenidos!