Habla el dueño del spa

     
 

Andrés Acosta
“Hemos tratado de optimizar estos espacios para evitar el ruido, demarcando muy bien las áreas. La idea es que durante el día los perros circulen libres por el establecimiento como si estuvieran en una finca, pues está comprobado que una animal encerrado puede generar mucho ruido” sostiene Andrés Acosta, propietario del spa. De esa manera, explica, el cerramiento del negocio está acompañado por una hilera de bambúes. Esta adecuación se desarrolló para restarles visibilidad a los perros que inevitablemente ladran a los peatones que transitan cerca del spa.

Zambia tiene una zona de adiestramiento, delineada con un cerco y acondicionada con una especie de tapete verde. Además posee un cuarto de atención veterinaria, piscina de relajación y una tienda donde se comercializan artículos para el cuidado canino. Ahora bien, los bajos del negocio, están acondicionados para alojar a las mascotas en el horario nocturno. “Los perros entran en estos espacios a las 7:00 p.m. Para acceder a los dormitorios es necesario cruzar dos puertas insonorizadas, compuestas por icopor, concreto y madera. Con estas disposiciones es imposible que el ruido salga al exterior”, asevera el propietario, mientras señala dos ventiladores que en su opinión cumplen la función expresa de mitigar los ladridos de los perros. Además, dice, existe una distancia considerable entre el Edificio Jamaica y el establecimiento y por eso, afirma, es imposible que los residentes estén mortificados.

Conceptos del Ministerio de Medio Ambiente
La abogada Soledad Mojica, de la Dirección de Licencias del Ministerio de Medio Ambiente, sostiene que aunque el establecimiento cumpla con las disposiciones del Plan de Ordenamiento Territorial, ante las inquietudes de la comunidad, la Inspeccióndebe realizar una visita ocular en la que debe invitar al Área Metropolitana para efectuar las mediciones de ruido.

Por su parte la Inspectora 14A, Ahida Ladino, dice que ya hizo las visitas y por medio de múltiples oficios les ha solicitado al Área Metropolitana y a la Secretaría de Salud, que hagan los estudios sobre el nivel del ruido. Ante sus negativas, envió una petición a la Secretaria de Gobierno, para dirimir esas competencias ante el Ministerio de Protección Social.