Gabriel Castelar


Gabriel Castelar

Las palabras, en las que siempre hay un saludo para todo aquel que se cruce en su camino, brotan con rapidez de su boca, impregnadas de una sonrisa constante y de una cadencia que delata su origen caribe, cartagenero para más señas. En esa ciudad estudió contaduría, profesión que, aunque parezca extraño, lo llevó de los libros de contabilidad a los de cocina. Su primer empleo fue a mediados de los años 70 en el departamento de costos en el hotel Caribe, en el cual se tenía que relacionar bastante con la cocina. Esto hizo salir a flote la pasión por la gastronomía, que estaba en él por tradición familiar. Abandonó su carrera original y se matriculó en el Sena, donde inició su formación. Después, gracias a la vinculación con la cadena de hoteles Intercontinental, para la que actualmente trabaja en Medellín, pudo conocer a chefs de países como Alemania, Suiza y Francia, con los que ha profundizado sus conocimientos. También ha tenido la oportunidad de trabajar en Brasil, Ecuador, Perú y México. Como es apenas lógico ante esta trayectoria, sus gustos gastronómicos son bastante internacionales, con predilección especial por las cocinas asiática e italiana. Claro que Colombia tiene su lugar en el paladar de Castelar, quien afirma que en el país estamos en mora de explotar y explorar productos autóctonos como la yuca, el ñame e inclusive el maíz. Además de cocinar le gusta la lectura, sobre todo novelas, y la música, particularmente la que involucra ritmos afroamericanos, pues, según dice, “al ser costeño los tambores hacen vibrar mi corazón”. En ella ve una síntesis de lo que para él debe ser la gastronomía: Innovación, cambio, alegría y entusiasmo.

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