Félix Ángel

Félix Ángel
El artista, escritor y gestor cultural presenta su obra nuevamente en Medellín después de más de 20 años de ausencia

No habría suficiente espacio para contar aquí cuál ha sido el recorrido del maestro Félix Ángel. Son numerosas sus exposiciones, obras y contribuciones al medio de las artes plásticas desde la primera vez que expuso individualmente en el Banco Grancolombiano, en 1972. Félix, arquitecto de la Universidad Nacional, se encaminó hacia el arte y la crítica, y más tarde a la escritura, gestión cultural y curaduría, oficios que aún ejerce en la capital de Estados Unidos.
Vive en Washington desde hace 35 años. Allí se ha destacado como editor de la sección de arte de los siglos 19 y 20 del Handbook of Latin American Studies, una publicación de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos que registra las realizaciones más importantes en el campo de la investigación y de la actividad artística de América Latina y el Caribe. También fue consejero institucional para el establecimiento del Centro Cultural del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y ha realizado y curado exposiciones en múltiples lugares del mundo.
Por estos días el maestro visita Medellín para organizar su actual exhibición. Hace más de 20 años no exponía aquí. “No se habían dado las oportunidades, ahora tengo más tiempo y me invitaron”, dice. Es un hombre apasionado por el arte, honesto y directo con sus palabras, y sin mayores preocupaciones por lo que se diga de él cuando se expresa de manera crítica sobre el medio plástico colombiano. “Me parece que hay que señalar lo que está mal. No nos gusta cuando alguien lo hace y eso contribuye a que no haya más progreso, necesitamos más autocrítica”. También le parece que en los más de 30 años que ha estado por fuera, los artistas de su generación, esa que capturó en su libro Nosotros vosotros y ellos, siguen luchando por afianzarse en la ciudad. “Es una generación que no tiene representatividad a nivel institucional, y no porque no tengan obra, si no porque hay pocos historiadores, pocos curadores, pocos coleccionistas de arte, muy poco de todo. Uno puede encontrar las razones para eso, pero entonces hay algo más que está marchando mal”.

Interdisciplinario
Para Félix la vida está en hacer muchas cosas, en no ser un sujeto pasivo ante el tiempo. Siendo muy inquieto, ha construido la vida que para él sea más interesante, aunque eso no siempre le siente bien a los demás. “Yo no soy sicólogo ni sociólogo, pero soy observador. La gente encuentra esa diversidad de intereses como una dificultad para aprehender un personaje, y eso habla de la poca flexibilidad que tenemos.”, dice el maestro. Recuerda el escepticismo y la crítica que recibió cuando decidió escribir y publicar su primer libro, con dinero propio. Le preguntaban por qué un pintor haría algo así. Pero el libro Te quiero mucho, poquito, nada, una novela de ficción, lo escribió y publicó a mediados de los años 70 sin importar lo que se dijera. “No pretendo ser Leonardo Da Vinci pero es factible hacer varias cosas y hacerlas bien. Hay una tendencia a descalificar eso y a imponer una sola actividad a cada persona”.
Ahora está escribiendo una serie de cuentos cortos y piensa publicar varios textos sueltos que ha escrito sobre arte. Además está en proceso de publicar un estudio que hizo sobre su propio trabajo. Se trata de un libro que recopila ensayos, catálogos y artículos escritos por otras personas sobre la obra de Ángel. “Es un panorama del desarrollo de mi carrera hasta el momento, y decidí hacerlo yo mismo porque si no, ¿quién más lo haría?”. El estudio ha despertado toda suerte de recuerdos, y no todos necesariamente buenos, pero con aceptación declara que eso es lo que hay. Uno de los objetivos es que otras personas se motiven a emularlo o hacerlo mejor. Parte del resultado fue un punto de partida para esta exposición en Medellín, en la galería Color y Forma, en El Poblado. Son casi 30 obras que recorrerán la temática, conceptos y trayecto de una carrera de 40 años, hasta el 14 de diciembre.