Época de ebullición

Exaltamos a aquellos que creen en el poder transformador del arte, la ciencia y la investigación, tanto a los que lo hacen posible, como a quienes lo disfrutan, en una sociedad que tras años de duras pruebas recibe estos alimentos para el alma
En Medellín se consolida un movimiento cultural que se expresa de manera especial entre agosto y octubre de cada año; una gran cantidad de eventos y talleres de formación de altísimo nivel convoca públicos de todos los barrios, de todas las edades, con cualquier nivel de formación. Más con hechos que con estudios y discursos, se viven los logros desde lo público, lo privado, las alianzas público-privadas, las fundaciones y las organizaciones sin ánimo de lucro que además posibilitan la formación de nuevos públicos.

Un gran número de manifestaciones artísticas se da cita y pone en escena a principiantes, maestros, virtuosos, tanto locales como extranjeros. Desde la Feria de las Flores con sus múltiples actividades –entre ellas el Desfile de Silleteros y la Exposición de Orquídeas, Pájaros y Flores, que mueven el sentimiento de admiración por la naturaleza–, hasta presentaciones de música popular con festivales de muy diversos géneros (coral, rock, clásica, blues, jazz, pop, entre otros), de diversas orquestas (Filarmónica de Medellín, Academia Filarmónica, Sinfónica de Eafit, Sinfónica de Antioquia) teatro, danza, cine, documentales, instalaciones, exposiciones, literatura, promoción de la lectura y periodismo, se multiplican en distintos espacios de la ciudad. Parques, teatros, bibliotecas, museos, galerías, salas de cine, resultan impregnados de esta ebullición.

Imposible también dejar de mencionar el papel que cumplen las instituciones educativas en general con los programas de extensión cultural o de promoción de la investigación y el saber para todas las edades; organizaciones como el Jardín Botánico, Explora y Planetario, continúan impulsando la curiosidad y el acercamiento a la naturaleza, la investigación, la ciencia, el universo.

Desde nuestro recorrido por las distintas comunas de Medellín, somos testigos del esfuerzo en los barrios para organizar movimientos culturales y en general de formación y esta es una ocasión en que las peticiones por espacios que no se tienen, por mejoras de los existentes y búsqueda de apoyo para desarrollar dichas actividades, debe ser motivo de satisfacción para todos, pues hay una gran cantidad de personas que buscan mejorar como seres humanos, integrarse y construir el tejido social que tanta falta nos hace. El reconocimiento del valor de la memoria, como un paso para mirar el futuro sin repetir los errores del pasado, es otra señal de ir en la búsqueda de un camino distinto y mejor.

Recordamos con gratitud a quienes ya no nos acompañan, pero que dejaron un gran legado con su trabajo dedicado, motivado casi siempre en sueños que se materializaron después de sortear enormes dificultades. Exaltamos a aquellos que creen en el poder transformador del arte, la ciencia y la investigación, tanto a los que lo hacen posible como a quienes lo disfrutan, en una sociedad que tras años de duras pruebas recibe estos alimentos para el alma, que mueven lo mejor del ser humano.