En diciembre un hotel abrirá en el viejo Dallas

Una torre de 13 pisos propiedad de una firma especializada en hoteles temáticos ofrece otro golpe de vista a la entrada de Castropol

Por Catalina Peláez

Del edificio Dallas, ubicado sobre la avenida El Poblado, en Castropol, y que en los años 90 fue construido por el extinto narcotraficante Pablo Escobar Gaviria para convertirlo en un complejo de oficinas, no queda ni el nombre. En ese lote de 1.968 metros cuadrados, que por años soportó una estructura a medio terminar, y que fue también blanco de un atentado con explosivos en 1993, hoy se levanta una nueva edificación que para finales de 2015 abrirá sus puertas como el Hotel Viaggio Medellín. “El lote fue comprado en subasta pública a la Dirección Nacional de Estupefacientes –entidad liquidada–. A lo que existía del Dallas, le quitamos los muros y aprovechamos las placas de concreto; lo que no estaba en buen estado, lo demolimos y antes de comenzar a construir el hotel, hicimos las revisiones estructurales pertinentes”, comenta Gabriel Lemus, gerente de la Inmobiliaria Royal S.A.S. Esta es la propietaria de hoteles Viaggio, cadena que diseña, construye y opera estos hoteles ubicados en Bogotá, uno recientemente inaugurado en Cartagena y el que se estrenará en Medellín.

Un hotel temático
Este nuevo hotel, que contará con 135 habitaciones, salones de eventos, un local comercial, un restaurante italiano y 50 parqueaderos, será un edificio temático, y el tema que se desarrolle será una sorpresa. Viaggio tiene en Bogotá varios hoteles temáticos como el Viaggio Nueve Trez, situado a pocos pasos del Parque de la 93, o el Viaggio 6.1.7, sobre la carrera séptima, en pleno Chapinero Alto. “El Hotel Viaggio Nueve Trez lo llamamos el Viaggio de las letras en Bogotá; cada piso lo dedicamos a un escritor de nuestro país, de manera que decoramos retomando elementos de las obras más leídas de estos escritores. El Viaggio 6.1.7, incluye obras de reconocidos caricaturistas como Grosso”, explica Gabriel Lemus. Atrás quedaron las ruinas del edificio Dallas, las cuales se habían convertido en atractivo para turistas del exterior que llegaban en tour a mirar la estructura. Atrás también quedó ese lugar que utilizaban los habitantes de calle como sanitario público y al que los medellinenses se acostumbraron a ver como parte del paisaje.

“Es muy importante que se haya podido recuperar este edificio, porque le va a dar otra cara al sector; espero que finalicen pronto y entre en servicio el hotel, que seguramente va a ayudar a dinamizar la zona y a evitar los problemas de seguridad que se presentaban, cuando el lote estaba abandonado”, celebra José Rodrigo Solórzano, gerente de la empresa Desarrollo Urbano, vecina de la obra.