En 20 días habría puente en los Balsos

Según la Secretaría de Infraestructura Física, la obra del cruce con la Inferior avanza en un 75 por ciento

Cambio de contratista reporta beneficios para el avance de obras y para la comunidad vecina

Por Catalina Peláez

Después de las vicisitudes por las que ha atravesado la construcción del paso a desnivel, del plan de Valorización, sobre la Transversal Inferior con la Loma de Los Balsos, la obra avanza sin contratiempos, o por lo menos eso es lo que asegura el secretario de Infraestructura Física de Medellín, Javier Darío Toro. “Gisaico S.A., el nuevo contratista, está trabajando en varios frentes de obra con 95 personas. Eso nos va a permitir poner en funcionamiento el puente sobre la loma de Los Balsos a finales de noviembre, luego en diciembre entregaremos el soterrado y en febrero la obra terminada”.

En los dos meses largos que lleva el nuevo contratista al frente de la obra, “se ha dedicado a ordenar la casa”, cuenta Toro, y agrega: “Lo primero que hizo fue pavimentar algunas vías para que no se levantara tanto polvo, teníamos que disminuir el material particulado; también, implementó un nuevo plan de manejo de tráfico que ha dado buenos resultados porque ha permitido que la movilidad del sector sea adecuada pese a las obras”. A la fecha, según el nuevo cronograma, la obra avanza en un 75 por ciento, “puedo decir con absoluta certeza que los nuevos plazos los vamos a cumplir”, asegura el funcionario.

Toro también explica que la cesión del contrato no implicó sobrecostos, “El presupuesto de la obra que corresponde a 13 mil 500 millones de pesos, sigue siendo el mismo, las obras se contratan por un valor, no por el tiempo que dure la construcción, entonces cuando hay un atraso no implica que haya más costos, la obra sigue valiendo lo mismo”.

“Pasamos del infierno al cielo, así de sencillo”
César Alzate, residente de Surabaya e integrante del Comité Ciudadano de Obra, dice: “Cambió el panorama del sector en cuestión de dos meses. El orden se nota, ha mejorado la movilidad y el contratista atiende nuestras inquietudes.

 Mejor dicho, pasamos del infierno al cielo, así de sencillo”. Pero pese a los buenos comentarios también hay algunos no tan positivos: “Es real que vemos avance de obra, pero a la fecha no hemos podido que nos presenten el cronograma entonces, no tenemos contra qué confrontar y evaluar si se están cumpliendo los plazos”, dice Alzate quien también asegura: “Todavía tenemos pendiente que atiendan algunas afectaciones que ocasionó el contratista anterior como por ejemplo agrietamientos y deudas de consumo de agua en algunas urbanizaciones. Mandamos una carta a la interventoría y nos respondió que le reclamáramos al contratista, pensamos que quien debería responder es la Secretaría de Infraestructura pues finalmente es el ente que ordenó la obra”.