“El Poblado está sin JAL”

Con la renuncia de cinco de los siete ediles, El Poblado es la única comuna de Medellín que comienza el 2015 con una Junta Administradora Local desarticulada


“Como edil y habitante de El Poblado estoy muy preocupado porque en este momento, de las 21 comunas de Medellín (incluidos los corregimientos), la comuna 14 es la única que no tiene JAL”, expresa Hernán Mejía, quien junto a Sebastián Mesa (ambos del Partido de la U), son los únicos ediles que quedan de los siete que conformaban la Junta Administradora Local de El Poblado.

“El Poblado es una comuna muy representativa de Medellín. Es referente de la ciudad para los turistas, y aquí está la banca… La mayoría de personas que dirigen la ciudad y el departamento viven aquí. Es muy triste y quedan muchos interrogantes”, afirma el edil.

No se elegirán nuevos ediles
La Ley 1551 de 2012 establece que cada municipio elige entre cinco y nueve ediles. El Concejo de Medellín decidió que son siete para cada JAL. Cuando alguno de ellos renuncia, la Registraduría Local es la que provee su reemplazo, según explica Diana Salazar, subsecretaria de organizaciones sociales. Pero “por ley, la Registraduría no puede convocar a elección si falta menos de un año para las elecciones”, que en este momento es el caso de El Poblado. Sin embargo, asegura que la Administración reconoce como legítimas las acciones de esos dos ediles quienes deberán asumir el compromiso con la ciudadanía. Sebastián y Hernán aseguran que desde junio de 2014 se interpuso un derecho de petición y se hicieron varias solicitudes a la Registraduría para el reemplazo de los ediles, pero no tuvieron respuesta.

¿Por qué renunciaron?
El motivo por el que la JAL de El Poblado se encuentra en esta situación, cuenta Mejía, es la renuncia colectiva, en junio de 2014, de los ediles Andrés López (Partido Verde), quien era el presidente en ese momento, Gabriel Aramburo (Partido de la U), quien era secretario, y Alejandro de Bedout (Alianza Social Independiente).
Andrés López y Alejandro de Bedout renunciaron porque tienen la intención de presentarse al Concejo de Medellín en las próximas elecciones, por el Movimiento Compromiso Ciudadano. “Nos estábamos fortaleciendo como movimiento y no quería inhabilitarme a una candidatura. Tenía que renunciar en esa fecha para no incurrir en doble militancia”, manifiesta López. Por su parte, Gabriel Aramburo tuvo otra razón concreta: “las diferencias con ese partido (el de la U), que cambió en los últimos cuatro años”. Gabriel lamenta la desintegración de la JAL pues asegura que se trabajó muy duro. “Hay unas diferencias con las que no pude, pero como ciudadano no siento que haya abandonado a El Poblado”.

Una JAL con dos integrantes significaría, según los ediles restantes, menos representación ante la Alcaldía
para servir de intermediarios a favor de las necesidades de la comunidad

Con ese panorama, los ediles Daniela Trejo (Alianza Social Independiente) y Lina Martínez (Partido de la U), pasaron a ocupar los cargos de presidente y vicepresidente, respectivamente. Para sorpresa de los ediles, en diciembre de 2014 Daniela Trejo presentó su renuncia y envió un comunicado en el que informó que esta se debía a una nueva oportunidad en el exterior. El 16 de enero, Lina Martínez, por medio de un mensaje, le confirmó a Vivir en El Poblado que había renunciado. Sin embargo, no fue posible contactarla nuevamente para conocer los motivos de su renuncia y discutir con ella la rendición de cuentas de 2014. Además, los ediles restantes aún no conocen un comunicado oficial que informe sobre la renuncia de Martínez. Hernán Mejía y Sebastián Mesa cumplen siete años en la JAL; ambos fueron reelegidos para el periodo 2012–2015. Los demás ediles estaban en su primer periodo.

Implicaciones para la comuna
“Trabajar dos personas para atender todos los temas va a ser un reto. Demostrarle a la comunidad que, si bien no será tan fácil asistir a todos los eventos, buscaremos los espacios para hacernos sentir”, expresa el edil Sebastián Mesa.

Teniendo en cuenta que el quórum mínimo para deliberar son tres personas, los ediles tendrán que revisar las posibilidades que la ley les permite. Por ahora, definirán el plan de acción para 2015, establecerán prioridades y aseguran que seguirán acompañando a la comunidad hasta el 31 de diciembre de este año. En definitiva, una JAL con dos integrantes significaría, según los ediles restantes, menos representación ante la Alcaldía para servir de intermediarios a favor de las necesidades de la comunidad y podría tener efectos como reducción de presupuesto.

¿Qué pasó en 2014?
En 2014, la JAL se propuso diferentes actividades en temas de seguridad, movilidad, medio ambiente, POT, educación, Jornadas de Vida, Presupuesto Participativo y proyectos del Plan de Desarrollo Local.
En seguridad se avanzó en audiencias y denuncias en el Concejo de Medellín, según Mejía, a quien le correspondió esta línea. Sin embargo, asegura que aunque la Administración aumentó el pie de fuerza e instaló nuevas cámaras, estas son soluciones temporales y desearía ver resultados efectivos. De hecho, la Mesa de Seguridad, que era una de las metas, no logró conformarse. El gran logro fue en la educación superior, al incluirse a los estratos 4, 5 y 6 en las becas del presupuesto participativo. Por otro lado se realizaron actividades deportivas como un ciclopaseo y la carrera Origen Race. Entre los temas que quedaron pendientes están la Valorización y el control a constructores. Aún así, este no es el informe detallado de lo que se hizo. El hecho de que los ediles no tengan el informe de la última rendición de cuentas de la última mesa directiva, denota cierta desarticulación y los problemas internos que venían presentándose en la corporación.

Invitación a candidatos
Aunque Hernán Mejía dice respetar las decisiones de sus compañeros, hace un llamado a los nuevos aspirantes a reflexionar si pueden cumplir con el periodo asignado, y a los partidos políticos a revisar el compromiso de sus candidatos. Los requisitos para pertenecer a la JAL son: vivir, trabajar o estudiar en El Poblado, ser mayor de edad y tener el aval de un partido político.