El piano y el 12 le ponen la magia a Musicreando

La academia de artes abrió su nueva sede, ubicada en el retorno 6 de la avenida Las Palmas
Foto Juan David Caicedo

Por Daniel Palacio Tamayo

Todo empezó con una familia reunida alrededor de un piano de cola centenario, color negro marca  Eran 12 hijos. 12 sueños. 12 canciones antes de dormir. Pasaron los años, crecieron los niños y esa familia, la Zuluaga Rivera, sigue unida. Esos sueños y esas canciones se hicieron uno solo en la academia Musicreando.

Durante 32 años la academia funcionó en diferentes casas en El Poblado mientras podían consolidar su sueño de tener una sede propia que al tiempo fuera homenaje para sus padres Antonio Zuluaga y Piedad Rivera. Musicreando entregó a la ciudad un nuevo icono y a las 450 familias que hacen parte de la institución una nueva sede de 4,378 metros cuadrados en forma de piano de cola, ubicado a 12 metros de altura del piso y que es 12 veces más grande del que estaba en la sala de la familia Zuluaga Rivera.

En la apertura oficial de la nueva sede de Musicreando se encendieron las luces del piano gigante y se amenizó la ceremonia con la música de la Filarmónica de Medellín y otros grupos artísticos que se han formado en la academia. Don Antonio, dijo en tarima, que esa sede no es más que una muestra que los sueños se cumplen. Ahora la idea es que sea allí, sobre la avenida Las Palmas, donde se empiece a gestar un nuevo anhelo: la universidad de la música.

La sede de Musicreando también tendrá un pequeño castillo que se sumará al piano gigante donde habrá salones de música, de ballet, jazz, hip hop y flamenco, además de otras 10 aulas para la enseñanza de diferentes instrumentos musicales, técnica vocal y una sala de ensayos para bandas de latin jazz, pop y rock. Igualmente los niños de la ciudad contarán con un estudio profesional de grabación donde podrán materializar su talento y formación artística.

Los 12 hijos de la familia Zuluaga Rivera ahora tiene 13 nietos, pero también una familia musical que ya no cabría en la antigua casa donde crecieron, por eso, para que el amor por el arte no se apague, el piano de Musicreando seguirá emitiendo notas musicales para la ciudad desde este rincón de la avenida Las Palmas.