El Mulí

Sus hojas son simples, alternas y están agrupadas al final de las ramas. Las hojas nuevas, de color entre verde claro y amarillento, aparecen tan pronto se caen las anteriores, de color rojizo. Son de ápice redondeado y de borde entero, haz glabra y envés con pelos esparcidos. Las flores se disponen en espigas de 2 centímetros de largo. Son pequeñas y verdosas y sin pétalos. Miden de 2 a 3 milímetros de diámetro.

Los frutos del Mulí son unas drupas elipsoides y apiculadas que miden 2.5 centímetros de largo por 1.2 centímetros de ancho. Cuando están secas su color es marrón rojizo. La pulpa es medio carnosa y amarga, con una semilla grande. Su madera es moderadamente dura y pesada y de buena calidad.

Da buen pulimento y no se daña en el secado. Se utiliza en ebanistería, en construcción y en tornería. Este Mulí está en Las Palmas.