El Garabato lucha por sostener su sede social

 
 

Elvira Mesa, tradicional líder del barrio, afirma que tienen un equipo de sonido que fue proporcionado por el Inder y 40 sillas para eventos, pero el Municipio no les ha dado la dotación de una freidora, televisor y otros enseres aprobados en el presupuesto participativo de 2005, para el sostenimiento de la sede comunal. “Con meriendas, aportes voluntarios (en productos y servicios) y el apoyo de la Casa de la Cultura en eventos artísticos es que logramos recoger fondos para mantener la caseta comunal”, afirma Elvira Mesa.

Hilda Escobar resalta que otro problema para recaudar fondos es que en la casetas comunales no se pueden subarrendar espacios, no puede haber expendio de licor y es restringido el horario nocturno para eventos. Precisamente estas medidas fueron ratificadas por el Concejo que anunció que los comodatos para sedes sociales serán supervisados por la Secretaría de Hacienda y si no cumplen con su función serán recuperados y entregados a otras personas que sí les den la destinación debida. “Esto limita la posibilidad de tener un restaurante o pagar una nómina para el adecuado funcionamiento de la sede”, dice Escobar.

La comunidad del Garabato, conformada por cerca de 80 familias, pide más apoyo de la Alcaldía para mejorar el sostenimiento de la sede y convertirla en un centro cultural para el encuentro de los vecinos.