El elogio de la sombra

Bajos de la estación San Antonio
Fotografía: Juan David Caicedo
Texto: Saúl Álvarez Lara
“… Lo esencial está en captar el enigma de la sombra…”, escribió Junichiro Tanizaki. Su afirmación va más allá de la estética, más allá de la presencia, origen de la sombra. Las sombras son manifestación de lo invisible. El fotógrafo propone el encuentro, el lugar y la hora. Es el final de la tarde, la luz rasante es propicia, las sombras inspiran la historia. Dos mujeres regresan a casa al final de la jornada, sus sombras mínimas delatan fatiga; el carabinero Orejuela, lleva su nombre marcado en el pecho, comienza la guardia en compañía de su mascota, su sombra no deja duda. Esperan cruzar ellos y sus sombras con ellos, siempre fue así, ¿por qué no ahora?, la costumbre no tolera imaginarse sin sombra. Apoyadas en el borde de la acera las sombras inmóviles no insinúan el cruce. Entonces aparece el enigma, cada sombra lleva el suyo y en ocasiones no es necesario descifrarlo…