El Diablo Representado

Como representación de la maldad y contrapeso a la figura de la divinidad, como ángel caído o como encarnación de las tentaciones humanas; el demonio ha sido representado infinidad de veces en el cine. 

Por: Jerónimo Rivera Betancur

Desde las versiones libres de clásicos de la literatura como “Fausto” hasta representaciones cómicas que lo muestran jugueteando con el destino de los mortales, este personaje hace parte de nuestra iconografía occidental que no siempre se queda con la imagen tradicional de los cachos, la cola y el tridente. Comparto con ustedes seis representaciones del diablo en conocidas películas.

1. EL DE CACHOS Y COLA: LEYENDA (Legend- Ridley Scott, 1985).
Si alguna imagen arrebató el sueño a los niños de los años 80’s fue esta típica pero aterradora representación del diablo hecha por Tim Curry, curiosamente el mismo actor que interpretó al diabólico payaso de “It”. Es muy probable que el payaso y el demonio de la película de Ridley Scott tengan un lugar privilegiado en los traumas infantiles de muchos niños grandes de la generación X.

2. LA SEXY TENTACIÓN: AL DIABLO CON EL DIABLO (Bedazzled- Harold Ramis, 2000).
Al pensar en el diablo nadie (o tal vez solo una muy celosa mujer) pensaría en Elizabeth Hurley, que en esta comedia saca su lado más sexy para atormentar al tonto e ingenuo Elliot interpretado, por Brendan Frazer (guiño, sin duda, a T.S. Elliot y su personaje “Mefistófeles”). El lado seductor del demonio, su poder de convicción y las ambiciones humanas son los otros ingredientes que adoban esta sexy representación demoníaca.

3. EL PODEROSO TENTADOR: EL ABOGADO DEL DIABLO (Devil’s Advocate- Taylor Hackford, 1997).
El diablo resulta ser un gran vendedor y el mayor conocedor de la especie humana cuando se encarna en el personaje de Milton (de nuevo referencia literaria) interpretado por Al Pacino. El abogado representado por Keanu Reeves no puede hacer más que caer en la trampa de un astuto personaje que lo conoce y entiende su lado más débil: La ambición. Memorable es el monólogo del diablo defendiendo su papel como héroe para la humanidad; brillante actuación de Pacino en el que es, sin duda, uno de los mejores monólogos del cine.

4. EL HIJO DEL DIABLO: LA PROFECÍA (The Omen- Richard Donner, 1976) Y LA SEMILLA DEL DIABLO (Rosemary’s Baby- Roman Polansky, 1968).
Jugando con la famosa cifra del 666 y las profecías alrededor del nacimiento del demonio, este par de clásicos del cine abordan el mismo tema: el nacimiento o desarrollo del hijo de Satanás en clave de suspenso y terror. La primera, que ha tenido una larga cadena de desafortunadas secuelas (la última en 2006) desarrolla la historia de Damián, un niño que prácticamente inauguró la larga lista de siniestros infantes del cine y la segunda, además de ser una obra maestra del suspenso de Polansky, representa uno de los grandes spoilers de los títulos traducidos pues la gran sorpresa de la película era… ¡que el bebé de Rosemary era el hijo del diablo!

5. LA MALDAD ENCARNADA: SATANÁS (Andrés Baiz, 2007).
Desafortunadamente los colombianos hemos conocido muy de cerca la maldad y uno de esos hechos horribles que permanece en el inconsciente colectivo es la terrible masacre de la pizzería Pozzeto de Bogotá en 1987. La historia del veterano de Vietnam que protagoniza una masacre selectiva en una jornada de horror sirve de transfondo a esta película de Baiz (basada en el libro de Mario Mendoza) para representar la maldad humana presente al interior de todos nosotros, pero que solo se manifiesta con profunda violencia en algunos casos, por fortuna.

6. LA ABSURDA PROFECÍA: EL DÍA DE LA BESTIA (Alex de la Iglesia, 1995).
Haciendo gala de un estilo que combina lo bizarro con el más puro humor negro y que luego sería inconfundible en películas como Perdita Durango y Las brujas de Zugarramurdi, el vasco Álex de la Iglesia logra en su segunda película quizás su obra mejor lograda. El divertido e insólito dúo de un bonachón sacerdote católico y un extravagante metalero que buscan el demonio para evitar que nazca el hijo de la bestia en una noche madrileña con la ayuda de un falso brujo de la tv, es uno de los mejores ejemplos del humor negro en el cine iberoamericano.