Dónde poner los desechos tóxicos del hogar

   
     
  Es lógico que en muchos hogares sobren celulares, radios y pilas agotadas, elementos que en ocasiones van a dar a la misma bolsa ordinaria de basura sin ser separados previamente. Esto provoca que los desechos de tecnología terminen en el vertedero, en nuestro caso local, en el relleno sanitario de La Pradera o en cualquier lugar de la ciudad.
El riesgo con las pilas es que el mercurio se libera contaminando el suelo y mezclándose con las aguas. Luego se convierte en metilmercurio, compuesto bio-acumulable de elevada toxicidad. A su vez los celulares contienen metales pesados y sustancias químicas tóxicas persistentes que contaminan el medio ambiente y afectan la salud, como níquel, cadmio y litio, sobre todo en baterías recargables.
Ambos casos contienen metales nocivos no sólo para el medio ambiente sino para la salud, por eso es imprescindible separar estos desechos del resto de los residuos domésticos, aunque Medellín no cuenta con un sitio adecuado para almacenarlos a pesar de las esporádicas campañas ambientales.
Julio Jiménez, ambientalista y miembro del Colectivo Ambiental de Antioquia, sostuvo que “la contaminación que produce una pila es enorme, contamina muchísimos metros cúbicos de agua, lo mismo los metales pesados que se encuentran en computadores y celulares. Una de las campañas que se tienen con las pilas viejas es echarlas en una botella plástica y así, aunque luego se tiren a la basura, la contaminación se limita”.

¿Sólo campañas?
Actualmente la Asociación Nacional de Industriales, ANDI, realiza el programa: “Pilas, estamos con el medio ambiente”, con el que pretenden recolectar millones de pilas usadas en todo el país. En Medellín, los contenedores para depositarlas están en la Gobernación de Antioquia, en el Paseo de La Playa, y en el Jardín Botánico.
Como esta propuesta, otras se han hecho desde la Alcaldía o desde algunos centros comerciales, pero no es suficiente ante el aumento de basura de estos aparatos cada día. “El Área Metropolitana, como autoridad ambiental, por épocas hace alguna mención sobre esto, pero después vuelve el silencio y todo vuelve a quedar igual. Estas campañas deberían ser permanentes ya que la contaminación que causan estos residuos electrónicos es enorme. Los lixiviados que se producen en La Pradera no son purificados plenamente antes de ser vertidos al río”, agregó el ambientalista Jiménez.

No hay un lugar adecuado
Adicional a la falta de cultura ciudadana, el Valle de Aburrá no cuenta con un sitio propicio para disponer de este tipo de residuos, por eso es casi inevitable que se mezclen con los demás, y cuando se desarrolla alguna campaña recolectora en la ciudad, las pilas o los aparatos son transportados a otro departamento ya que aquí no existen las celdas apropiadas para su almacenamiento.
Francisco García, Subdirector de Mercadeo y Comunicaciones de Empresas Varias de Medellín, explica que esa entidad no puede separar los residuos tecnológicos ya que no hay donde clasificarlos. “La verdad es que esos desechos contaminan mucho, nosotros hacemos impermeabilización de los terrenos para prevenir filtración de líquidos producto de la descomposición y para que no pasen a aguas subterráneas. De manera directa no manejamos relleno ni celda de seguridad donde se pueda disponer de estos residuos, a La Pradera llegan todos mezclados pero si la gente nos consulta sobre esto, los orientamos para que llamen a empresas que tienen ese servicio especial de recolección”, dijo el funcionario de Empresas Varias, quien aseguró que pronto una empresa realizaría una campaña para el sector residencial, para recoger dichos desechos y transferirlos a una celda segura.