Diana Buitrago

 
 
Diana Buitrago
 
     
 
Diana era una mujer independiente que vivió sola 17 años. Sus padres se habían separado cuando era niña y por eso su crianza fue con sus abuelos, además su mamá se casó de nuevo, se fue a vivir a España y dos hermanos suyos también vivían en el exterior.
 
     
 
 
     
 
Es comunicadora social de la Universidad de Antioquia, donde trabajó hasta que hace 1 año y 8 meses cuando tenía 40 años, le diagnosticaron la enfermedad que le cambiaría la vida por completo.
Al percatarse gracias al autoexamen, a su tacto, a lo que le atribuye que se encuentre con vida, y luego de que la medicina se lo confirmara, Diana escogió el silencio a lo largo de un mes para no hacer sufrir a su familia. Sólo cuando faltaba una semana para la operación comunicó su padecimiento y lo que encontró fue un apoyo total. Después de la intervención se hospedó en la casa de una tía por un período de 4 meses, donde fue la consentida de tías, tíos y su padre, con el que vive y trabaja actualmente.
Con su madre residente en España, sólo tenía contacto por Internet o por teléfono, y fue por este medio que 4 días después de la operación, decidió contarle de su enfermedad para no hacerla sufrir antes desde la impotencia que genera la distancia. Pero la vida le tenía una prueba más. Su madre también era víctima del cáncer y Diana fue testigo de su decadente evolución a través de la pantalla de un computador por tres años.
Justo cuando su hija concluía el proceso de quimioterapia y el pronóstico parecía alentador, su madre falleció en España de otro cáncer diferente, lejos de ella y dejando en su memoria la última conversación telefónica que mostraba una hija en recuperación, contrario a la situación al otro lado de la bocina.
Ahora Diana espera el momento para hacerse la reconstrucción, trabaja en el negocio de su padre, y asegura que aprecia más la vida, que es más corta de lo que cree, y que es el momento de dedicarse a hacer lo que le gusta y no trabajar por el simple hecho de ganar plata. Quiere sentirse bien consigo misma para verse hermosa nuevamente.