Declarada zona potencial de desastre natural

   
   
     
  Por intermedio del decreto 1980 de 2010, el Alcalde de Medellín, Alonso Salazar Jaramillo, declaró zona potencial de desastre natural las áreas de las cuencas de las quebradas La Cuenca, La Poblada, La Presidenta, La Moná y La Sanín, entre el denominado Perímetro Urbano (en la Cola del Zorro) y la divisoria de aguas en límites con el altiplano de Santa Elena, ladera suroriental de la ciudad.
Según el texto del decreto, “las anteriores áreas presentan sectores con niveles de amenaza o criticidad por movimientos en masa entre 4 y 5 (alto a muy altos) y fajas con niveles de amenaza por avenidas torrenciales altas según el estudio de Gestión del Riesgo”.
La disposición oficial se da como respuesta a la grave situación de “riesgo potencial de desastre” que se presenta en la ladera suroriental de Medellín a raíz de la ola invernal. En las últimas semanas, al menos dos casas colapsaron en Las Palmas, 13 viviendas recibieron recomendación de evacuación temporal y una más de carácter definitivo, de acuerdo con datos suministrados por el director del Simpad, Camilo Zapata. En otras viviendas, varias de ellas ubicadas en la Cola del Zorro, aunque no se recibió orden de evacuación oficial, el temor de algunas familias las llevó a irse a vivir a otros lugares, al menos mientras pasa la temporada de lluvias.

Alcances del decreto
A través del decreto 1980, el alcalde Salazar Jaramillo tomó varias medidas que restringen las construcciones en estos sectores con riesgo potencial de desastre, y ofreció recomendaciones.
En primer lugar, el decreto indica que los lotes que no tienen construcciones y no tienen licencias para ser intervenidos, podrán tramitar licencias urbanísticas donde las normas lo permitan, pero ordena abstenerse de iniciar procesos urbanísticos y constructivos mientras dure la declaratoria de zona potencial de desastre natural. A los dueños de estos lotes sin construcciones y sin licencias se recomienda no incurrir en preinversiones hasta tanto sean atendidas las acciones que arrojen los estudios que adelanta hoy el Municipio para establecer un diagnóstico preciso de las amenazas y la vulnerabilidad en el área.
Una segunda medida del decreto se refiere a los lotes que ya tienen licencia de urbanismo y construcción. Aunque dice que podrán continuar con sus procesos, aclara que antes de realizar intervenciones los interesados deberán actualizar los estudios geológicos, geotécnicos e hidrogeológicos, teniendo en cuenta los últimos hechos ocurridos en la zona potencial de desastre natural.
Así mismo, la disposición municipal ordena que los lotes con licencia de urbanismo y construcción, y con construcciones, se abstengan de realizar acciones asociadas a movimientos de tierra e intervenciones de corrientes de agua.
Por último, el decreto determina suspender todas las intervenciones y aprovechamientos forestales en la zona, y exhorta a la autoridad ambiental para que adopte las medidas necesarias que permitan controlar los aprovechamientos y usos del suelo.
La nueva norma estará vigente mientras subsistan las condiciones que le dieron origen y se realicen los estudios técnicos que determinen el levantamiento de la medida. La Secretaría de Obras Públicas anunció que estos estudios fueron emprendidos por la firma Solingral y con base en ellos se determinarán las acciones a ejecutar para dar soluciones de mayor alcance, aparte de las obras de mitigación que hoy se adelantan en la zona de emergencia.

Reacciones
Sobre los alcances de esta declaratoria de un área de El Poblado como zona potencial de desastre natural, el presidente de la Lonja de Propiedad Raíz de Medellín, Federico Estrada, opinó que, pese a no conocer el texto del decreto, “es una determinación prudente de la Alcaldía; hay que revisar con mucho juicio la situación para tomar decisiones sin incurrir en señalamientos irresponsables”.
Por su parte, el ingeniero civil Ignacio Arbeláez, Presidente de la Junta de Representantes de Propietarios y Poseedores de El Poblado, consideró acertada la decisión de la Alcaldía. “Que hagan estudios primero, porque, si no, es muy asustador vivir en esas laderas”, dijo.