De recorrido por la 10

A mediodía
De recorrido por la 10
Situaciones cotidianas en la calle 10 y sus alrededores en un día laboral

Una de las vías más importantes de El Poblado es la calle 10. Y una de las más congestionadas. Es paso obligado de muchos trayectos, dada su cercanía a sitios tan claves como el aeropuerto Olaya Herrera, Monterrey, el Politécnico, el Éxito, el Parque de El Poblado, la iglesia de San José, el Parque Lleras, Vizcaya, el CES y un sinfín de unidades residenciales, restaurantes y locales comerciales. Pese a que años atrás fue ampliada y a que la mejora de su movilidad y la recuperación de su espacio público han estado entre los objetivos de algunas administraciones municipales desde los años 90, lo cierto es que las congestiones viales en ella y sus alrededores son permanentes y en sus aceras abundan los obstáculos. Buena parte de estas situaciones que se presentan en la 10 son consecuencia del comportamiento ciudadano, como lo muestran estas imágenes tomadas un día cualquiera en un corto lapso: el viernes 6 de junio entre las 11:43 am y las 12 m.



1. El sentido común no acompañó a estas personas que en plena 10 con carrera 41 se estacionaron a conversar en la hora pico.


2. Estos jóvenes no tuvieron inconveniente en estacionar sus motos en la acera para chatear, dejando sin paso a los peatones.


3. El Tránsito recomienda a los taxistas no parar sobre el costado izquierdo para bajar o recoger pasajeros. Algunos desconocen esta recomendación.



Son innumerables las violaciones al espacio público en una de las arterias más importantes de Medellín. Amplios tramos de aceras son ocupadas por carros y motocicletas sin que ninguna autoridad los controle.



1. Aunque a los taxis se les permite una parada momentánea sobre la derecha de la vía para dejar o recoger a un pasajero, no es de sentido común parar intempestivamente con el semáforo en verde, y bloquear dos vías a falta de una, como el taxista de la foto.


2 y 3. Los “prohibido parquear” de la calle 10 parecen pintados en la pared.



1. Según el decreto 279 de 1994, en la calle 10 solo hay permiso para carga y descarga de 4 am a 7:30 am; de 9 am a 11 am, y de 2:30 pm a 4:30 pm. Así es en el papel porque en la práctica algunos lo hacen, sin problemas, en la hora pico.


2. No es una buena idea taponar un carril de la 10, entre Monterrey y el Olaya Herrera, para arreglar el alumbrado público a las 11 y 43 am.



Hay varias cámaras de fotodetecciones a lo largo de la calle 10. No obstante, esto no impide a muchos conductores de motos, carros y camiones convertir la vía en su parqueadero pues las fotomultas solo son para excesos de velocidad y violación del pico y placa. Algunos, como el de la camioneta blanca, no parecen conscientes de que pedir un domicilio al carro a las 12 m empeora la movilidad.



El conductor de esta camioneta no tuvo inconveniente en bloquear la vía, frente al Colegio Palermo de San José (carrera 42 entre calles 9 y 8) mientras hacía un negocio. Tranquilo, conductor, tómese su tiempo que nosotros esperamos.



A falta de ese Jardín del Edén lleno de árboles en que se convertiría la 10 –según promesas oficiales de principios de este siglo–, no hay más opción que utilizar sombrilla, revistas o cualquier papel para protegerse del sol. ¡Ni sombra de las palmeras prometidas!



1 y 2. Cruzar la 10, incluso por la cebra, es toda una odisea. Que lo diga este osado trabajador.



1 y 2. No sabemos cómo conduce el conductor de esta pequeña camioneta, lo que sí sabemos es que se estacionó muy mal, fuera del sitio de parqueo, en la esquina de la carrera 42 con la 10.


3. Cada vez es más difícil transitar por la carrera 40 entre las calles 10 A y 10. No solo las motos y cuatrimotos ocupan los dos costados de la estrecha vía sino que algunos se parquean ¡en toda la mitad!



1. Bajarse a recoger el almuerzo en un restaurante no es disculpa para inhabilitar un carril a la calle 10
a las 12 del día.


2. Los de este furgón aprovecharon que era hora del almuerzo para estacionarse en toda la acera (en el punto en que la 10 se convierte en la loma de El Tesoro, atrás de Vizcaya) ¡para coger mangos!